Llevan flores y norteño a panteones de la ZMG

Cientos de personas se congregaron en panteones de la ciudad para recordar a los que se adelantaron; adornaron las tumbas, les llevaron comida y cantaron

Por Rafael Hernández Guízar

Desde muy temprano, decenas de personas acudieron a los cementerios municipales para pasar un rato al pie de la tumba de sus seres queridos, como sucedió en el panteón ubicado sobre avenida Pablo Valdés; tanto como flores, muchos otros les llevaron música y ofrendas/Fotos: Francisco Tapia

Desde muy temprano, decenas de personas acudieron a los cementerios municipales para pasar un rato al pie de la tumba de sus seres queridos, como sucedió en el panteón ubicado sobre avenida Pablo Valdés; tanto como flores, muchos otros les llevaron música y ofrendas/Fotos: Francisco Tapia

Tapatíos celebraron el Día de Muertos, desde muy tem­prano en la mañana decenas de personas empezaron a acudir a los cementerios municipales para pasar un rato al pie de la tumba de sus seres queridos.

En el panteón ubicado por la avenida Pablo Valdez, en­seguida del mercado Felipe Ángeles, una gran cantidad de personas acudieron para poner flores en las tumbas, limpiarlas e incluso poner al­tares, llevarles comida, bebi­da y hasta música.

Ignacio Arellano, un lec­tor constante de Página 24 nos dio la bienvenida al sitio donde descansan los cuerpos de su padre y sus abuelos.

“Sí, mire yo año con año trato de venir con mi papá, vengo a arreglarle su tumba, no porque haya sido buen hijo o mal hijo, sino porque pues ya va cumplir nueve años, y aquí estamos gracias a Dios. Yo acostumbro venir cada 15 días durante todo el año, y hoy en esta fecha siempre vengo, no he fallado, se muere el corazón pero se llevan en el alma”, dijo mientras arregla­ban la tumba de su padre.

Refirió que es una tradi­ción para él y su familia acu­dir no sólo el día de muertos al cementerio para orar por quienes ya se fueron, estar al pendiente de sus lápidas y so­bre todo, para mantener vivo el recuerdo.

Quienes no estaban muy contentos eran los comercian­tes de flores. Claudia, una mu­jer que ofrecía sus productos en el cementerio, dijo que en esta ocasión los inspectores mantuvieron una actitud de hostigamiento a ellos; incluso les cobraron cantidades nunca antes pactadas y que tampoco estaban contempladas en lo que les habían señalado como requisitos para la venta de sus productos.

Inspectores del ayuntamiento de Guadalajara se “sobrepasaron” con los comerciantes de flores, pues algunos se quejaron de que les cobraban hasta 150 pesos por metro para instalarse; pese a todo, se veían puestos ofreciendo flor de cempasúchil, cordón de obispo y magdalena

Inspectores del ayuntamiento de Guadalajara se “sobrepasaron” con los comerciantes de flores, pues algunos se quejaron de que les cobraban hasta 150 pesos por metro para instalarse; pese a todo, se veían puestos ofreciendo flor de cempasúchil, cordón de obispo y magdalena

“Mire, nos están cobrando metros que nunca antes nos habían cobrado. Estamos tra­bajando bien, pero no sé, yo creo que ellos quieren que ande uno robando porque tenemos los permisos y con todo y eso nos están cobrando de más”, dijo.

–¿Cuánto les están co­brando?

–300 pesos por dos metros, es bastante, y nunca antes nos habían cobrado esto, y a cada rato pasan a checarnos, ni con el permiso aquí nos dejan en paz. Uno quiere trabajar bien y no se puede.

Por su parte, Iván Casillas, otro de los comerciantes, indicó que los ramos de flores se daban entre 30 y 45 pesos en tres va­riedades: flor de cempasúchil, cordón de obispo y magdalena.

La música en vivo fue algo que no pudo faltar, conjuntos de norteño recorrían el pan­teón para ofrecer a las perso­nas canciones que en vida dis­frutaban sus seres queridos.