Numerosas siglas han amparado esa labor y varios jefes castrenses la han encabezado

Por Jorge Carrasco Araizaga

Las labores de inteligencia militar en su combate al narcotráfico no son nuevas/Foto: Cuartoscuro

Las labores de inteligencia militar en su combate al narcotráfico no son nuevas/Foto: Cuartoscuro

Noviembre 2, Ciudad de México (apro).– El coman­dante de la Guardia Nacional, general Luis Rodríguez Bu­cio, fijó la mirada en el se­cretario de la Defensa Nacio­nal, general Luis Cresencio Sandoval. El presidente de la República, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, había dado la orden de que se revelara el nombre del res­ponsable de la información de inteligencia con la que el Ejército actuó en el frustrado operativo militar contra Ovi­dio Guzmán López.

Sentado en un extremo, junto a miembros del gabi­nete de seguridad en la con­ferencia de prensa del 31 de octubre del presidente Andrés Manuel López Obrador, Ro­dríguez Bucio giró la cabeza y levantó un poco la mirada en espera de la respuesta del jefe del Ejército.

Hizo a un lado las notas que venía tomando y tomó su teléfono celular. Sabía que la información que estaba a punto de hacerse pública a petición de la reportera de Proceso, Neldy San Martín, era de alta sensibi­lidad para los estándares mexi­canos en los que las Fuerzas Armadas se han cerrado en ex­tremo al escrutinio.

Él mismo había ocupa­do en un momento crucial el cargo que estaba por develar­se. Fue el jefe del Grupo de Análisis de Información de Narcotráfico (GAIN) cuando el entonces presidente Felipe Calderón le declaró la guerra a los cárteles de la droga. Más aún, conoce de primera mano la manera en que se gestó la violencia del narcotráfico du­rante el gobierno de Vicente Fox, porque ya estaba inmer­so en la información de inte­ligencia contra los cárteles de la droga.

Lo que para muchos fue la revelación de un “grupo caza-capos” dentro del Ejército, fue la explicación del organigrama existente desde hace un cuarto de siglo en la Secre­taría de la Defensa Nacional (Sedena) y que como equipo especializado, durante los dos gobiernos del PAN, fue incapaz de detener a Joaquín El Chapo Guzmán, padre de Ovidio Guzmán.

Varios fueron los operati­vos del Ejército de los que se escapó el entonces jefe más conocido del Cártel de Si­naloa. También diversas las acusaciones sobre fuga de in­formación desde ese grupo de inteligencia militar.

A diferencia del anonima­to en que Rodríguez Bucio permaneció durante años en el GAIN, la orden presiden­cial exhibió al coronel de ca­ballería Juan José Verde Mon­tes, el subjefe de inteligencia del grupo antinarcóticos que desde el 30 de octubre el titu­lar de la Sedena había puesto en la atención pública.

Cuando en la conferencia del 31 de octubre la reportera de este semanario le pidió al presidente que se precisara el papel de ese grupo en el opera­tivo, López Obrador le ordenó al jefe del Ejército que diera el nombre del encargado en esa fuerza de la información con­tra el narcotráfico en todo el país. El titular de la Sedena no sólo soltó el nombre del coro­nel, sino que lo responsabilizó de haber actuado sin autoriza­ción de sus superiores.

Sandoval cambió de esa manera su versión sobre la po­lémica operación militar para detener al hijo del Chapo, el 17 de octubre en Culiacán.

Añadió que la fiscalía mi­litar investiga la actuación del GAIN por haber actuado sin una orden de la Fiscalía General de la República y sin esperar las indicaciones del titular de la Sedena. Se investigará si se violaron re­glamentos y leyes militares y la responsabilidad de quien lo haya hecho. “Estará incluida esta parte de no informar, de no pedir autorización, de no esperar respuesta de quien te­nía que estar enterado y deci­dir”, dijo Sandoval.

De esa manera quedó a salvo de la polémica el cuer­po militarizado creado por el actual gobierno, la Guardia Nacional, y su comandante, Rodríguez Bucio. De plano, el titular de la Sedena los excul­pó al decir que los elementos del nuevo cuerpo no pudieron desplegarse como estaba pre­visto porque lo impidieron los grupos de civiles armados que salieron al rescate de Guzmán López.

Las fallas del Cian

Rodríguez Bucio conoce como pocos en el actual ga­binete de seguridad lo que ha sido el GAIN; tanto, que cuan­do fue su responsable hasta lo rebautizó luego de que su an­tecedente, el Centro de Inteli­gencia Antinarcóticos (Cian), desapareciera tras conocerse su alegada implicación en la fuga de información hacia je­fes del narcotráfico.

Integrantes y supervisores del Cian fueron procesados durante los gobiernos de Fox y Calderón por la entonces Procuraduría General de la República, acusados de pro­porcionar información al Cár­tel de Juárez y al de Sinaloa.

El Cian fue creado en 1995 durante el gobierno de Ernes­to Zedillo, cuando Rodríguez Bucio ya estaba concentrado en labores de inteligencia.

El Cian estuvo rodeado de escándalos. A finales del año 2000 la PGR y la Sedena em­prendieron una investigación al descubrir que entre su per­sonal se filtraba información a jefes del narcotráfico. Uno de ellos, Ismael El Mayo Zamba­da, líder del Cártel de Sinaloa. Las filtraciones tenían que ver con operativos, direcciones, lugares, teléfonos y acciones conjuntas entre el Ejército y la PGR. Entre los detenidos en esa investigación estuvo el sargento Marcelino Alejo Arroyo López, de la entonces Policía Judicial Militar, aho­ra Policía Ministerial Militar (Proceso 1380).

Luego, en 2002, al inicio del sexenio de Vicente Fox, una investigación de la en­tonces Unidad Especializada en Delincuencia Organiza­da detectó que las fugas de información para El Mayo Zambada venían desde la creación del Cian, en 1995, cuando el Cártel de Sinaloa aún era aliado del de Juárez (Proceso 1690).

El 21 de octubre de 2002 los entonces titulares de la Sedena, general Clemente Vega; de la PGR, general Ra­fael Macedo de la Concha; y de la ahora desaparecida Se­cretaría de Seguridad Públi­ca, Alejandro Gertz Manero, dieron una conferencia de prensa para informar que el Cártel de Juárez había infil­trado a la Sedena. Omitieron, sin embargo, precisar que la investigación se centraba en el Cian.

Aunque las acusaciones de colaboración con el nar­cotráfico se cayeron en tribu­nales, resultaron en una purga y desaparición del Centro de Inteligencia contra el narco del Ejército. El encargado de reemplazarlo fue Rodríguez Bucio.

El jefe militar llegó al Cian a finales del sexenio de Fox. Fue subjefe del grupo de información, cargo que ahora ocupa Verde Montes.

Cuando llegó Calderón, Rodríguez Bucio no sólo asu­mió la jefatura del Centro, sino que ante los señalamien­tos de infiltración por parte de los cárteles de la droga le cambió el nombre: Grupo de Análisis de Información de Narcotráfico.