“Fue para evitar una masacre”

Desde Oaxaca, donde se llevó a cabo su tradicional rueda de prensa matutina, relató que desde las tres de la tarde del jueves le informaron que los integrantes del gabinete de Seguridad, los titulares de las Secretarías de la Defensa (Sedena), de Marina (Semar) y de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) estaban reunidos para dar seguimiento al problema/Foto: Cuartoscuro
Octubre 18, Ciudad de México (apro).– El presidente Andrés Manuel López Obrador respaldó la decisión del gabinete de Seguridad federal de liberar a Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán Loera, tras un operativo que derivó en violentos enfrentamientos la tarde del jueves en Culiacán, Sinaloa.
El mandatario argumentó que se tomó esa “difícil decisión” debido a que estaba en riesgo la vida de muchas personas.
Desde Oaxaca, donde se llevó a cabo su tradicional rueda de prensa matutina, relató que desde las tres de la tarde del jueves le informaron que los integrantes del gabinete de Seguridad, los titulares de las Secretarías de la Defensa (Sedena), de Marina (Semar) y de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) estaban reunidos para dar seguimiento al problema.
“Se concentraron, se reunieron y le dieron seguimiento al problema y tomaron decisiones que yo respaldo, avalo, porque se tornó muy difícil la situación y estaban en riesgo muchos ciudadanos, muchas personas, muchos seres humanos, y se decidió proteger la vida de las personas, y yo estuve de acuerdo con eso porque no se trata de masacres, eso ya se terminó. No puede valer más la captura de un delincuente que las vidas de las personas”, sostuvo el mandatario.
López Obrador precisó que el operativo realizado en Culiacán lo llevó a cabo el Ejército a partir de una orden de aprehensión contra “un presunto delincuente” pero debido a la reacción “muy violenta” que provocó esa acción y a que se ponía en riesgo la vida de mucha gente, el gabinete de seguridad, de manera colegiada, tomó la decisión de liberar al hijo de El Chapo.
“Esta decisión se tomó para proteger a los ciudadanos. Es que no se puede apagar el fuego con el fuego, esa es la diferencia de esta estrategia en relación con lo que han hecho los anteriores gobiernos. Nosotros no queremos muertos, no queremos la guerra.
“Eso les cuesta trabajo a muchos entenderlo, pero la estrategia que se estaba realizando anteriormente no estaba funcionando, convirtió al país en un cementerio”, insistió.
El tabasqueño añadió que no se trata de un asunto fácil pues, subrayó, “se dejó avanzar mucho el problema”, y ahora su gobierno tiene que enfrentar dos mafias: la delincuencia de cuello blanco, “también dañina, que se arraigó y la estamos combatiendo” y las bandas de la delincuencia organizada.
“Eso es lo que enfrentamos, pero con rectitud, con honestidad, con justicia, vamos a garantizar la paz en el país”, confió.
Y desestimó las opiniones de que la liberación de Ovidio Guzmán López evidencie debilidad por parte del Estado.
“Eso es más que nada una conjetura de los expertos, sobre todo de nuestros adversarios, los conservadores. No van estar contentos con nada y van siempre a cuestionarnos, nosotros no tenemos duda a cerca de que fue la mejor decisión”, recalcó el mandatario.
Tampoco, dijo, hay impunidad “porque no hay contubernio entre delincuencia y autoridades, está bien pintada la raya, entre delincuencia y autoridades.
Según el jefe del ejecutivo poco a poco los hechos vana a demostrar que esta es la mejor vía.
Culpa a conservadores
Tras los hechos de violencia registrados el jueves en Culiacán Sinaloa, y recientemente en otras partes del país como Guerrero, Michoacán y también en la Ciudad de México, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que la estrategia de seguridad de su gobierno “no ha fracasado”.
Lo ocurrido el jueves en Culiacán, Sinaloa –donde se desataron violentos enfrentamientos tras la detención de Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán y que obligó a las fuerzas de seguridad a liberarlo—fue “un hecho lamentable”, afirmó el mandatario.
Sin embargo, dijo, le parece “una exageración” que se diga que ha fracasado su estrategia.
“Eso es lo que quisieran los conservadores, andan desquiciados, de que fracasemos. Tengo otros datos”, ironizó el mandatario durante la rueda de prensa matutina realizada ayer viernes desde Oaxaca.
El mandatario respondió así a las críticas sobre la liberación del hijo de El Chapo Guzmán:
“La debilidad del Estado es una conjetura de los expertos, sobre todo de nuestros adversarios, los conservadores, no van a estar contentos con nada y van siempre a cuestionarnos, nosotros no tenemos duda de que fue la mejor decisión”.
Y añadió que encabeza un gobierno civilista, no una dictadura militar, lo cual cuesta mucho que se entienda.
“El poder no es prepotencia, no es violencia, es humildad, el poder solo tiene sentido cuando se pone al servicio de la verdad, encabezo un gobierno civilista, no es una dictadura militar o un gobierno civil con afanes autoritarios. Cuesta trabajo que esto se entienda, pero poco a poco. Los hechos van a demostrar que esto es la mejor vía”, abundó.
El tabasqueño argumentó que la política autoritaria de los gobiernos anteriores fue lo que causó miles de muertos y por eso su gobierno cambió la estrategia. “No queremos la guerra, no vamos a seguir con eso”. insistió.
Y atribuyó a sus adversarios y a medios críticos, las afirmaciones de que la estrategia de seguridad actual está fracasando.
“Ya sabemos lo que no hay que hacer: el uso de la fuerza, las masacres. Los adversarios, quisieran más de lo mismo”, dijo.
Se trata, abundó, de una cuestión de mantener las convicciones, los principios y no zigzaguear.
Pide a los mexicanos “confiar”
Y pidió a los mexicanos que tengan confianza en las decisiones que toma su gobierno ya que “no hay contubernio entre autoridades y delincuentes” y la línea entre el crimen organizado y el gobierno “está muy bien definida”.
“Estoy seguro de que vamos a seguir contando con el apoyo de la gente, los adversarios fueron los que apuntalaron la política del terror, de la corrupción. Ellos (sus adversarios) quisieran que se mantuviese el mismo régimen de corrupción, de privilegios”.
–¿No se manda un mensaje de impunidad a los ciudadanos, tras la liberación de Ovidio Guzmán? ¿Cómo darle esperanza a la gente de que va a mejorar?—le preguntaron.
El tabasqueño respondió:
“Es cómo se interprete, le digo al pueblo de México que tengan confianza, no hay impunidad, porque no hay contubernio entre delincuencia y autoridades, está bien pintada la raya”.
Insistió en que lo ocurrido en Culiacán fue una situación, producto de una circunstancia, donde había que proteger la vida de las personas.
“Pero no existe asociación delictuosa entre autoridad y delincuencia. Se pensó que era lo más conveniente y se actuó de esa forma. Hicieron bien los mandos que tuvieron esta decisión”, defendió.
En el caso de Oaxaca, reconoció que el área de la Cuenca, es una de las regiones con más violencia.
“Se está actuando, hay un despliegue de la Guardia Nacional, hay más vigilancia, en el caso de Oaxaca están bajando los índices delictivos. Quisiéramos que bajara más rápido, lo deseamos de todo corazón, pero son asuntos que se arraigaron y se le dio la espalda al pueblo, a sus necesidades, perdieron valores, se menospreció”, señaló.
Dedica mensaje a soldados
Con una cita de Felipe Ángeles, considerado un héroe popular de la Revolución mexicana y que da nombre al aeropuerto de Santa Lucía, el presidente Andrés Manuel López Obrador, refrendó su idea de que lo más importante es defender la vida.
Luego de los hechos de violencia registrados el jueves en Culiacán, Sinaloa, que derivaron en la liberación de Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán como consecuencia de un operativo “mal planeado”, según reconoció el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Alfonso Durazo, el presidente publicó un mensaje en sus redes sociales que dedicó a los soldados.
“La política no es un fin, la Revolución no es un fin: son medios para hacer hombres a los hombres. Nada es sagrado excepto el hombre. Hay algo frágil, débil, pero infinitamente precioso, que todos debemos defender: la vida.
“Felipe Ángeles, retomado por Elena Garro”.
Y es que el mandatario y los miembros del gabinete de Seguridad, integrado por los titulares de la SSPC, de la Defensa Nacional (Sedena) y de Marina (Semar), fueron cuestionados ayer sobre el fallido operativo realizado la tarde del jueves en Culiacán para capturar a Ovidio Guzmán, quien cuenta con orden de aprehensión y solicitud de extradición por parte del gobierno de Estados Unidos.
Tanto el mandatario como los miembros del gabinete de seguridad argumentaron que se desistió de realizar la captura del hijo de El Chapo –quien cumple una condena de cadena perpetua en Estados Unidos— porque la situación se tornó difícil y se tenía que evitar una masacre, aunque el titular de la Sedena, Luis Cresencio Sandoval, indicó que la Policía Ministerial Militar actuó de manera precipitada.
El mandatario se ha referido en diversas ocasiones a Felipe Ángeles, un artillero y héroe popular de la Revolución mexicana, leal al movimiento de Francisco Villa.
En febrero pasado, con motivo de la conmemoración del Día de la Fuerza Aérea, el presidente se refirió a Ángeles como un estudiante destacado del Colegio Militar que llegó a ser director, autor de diferentes libros sobre artillería y que destacó por ser un “hombre culto y con principios, con ideales, que se adhirió al movimiento maderista”.
“Es el ejemplo más importante, más claro de que se puede ser al mismo tiempo humanista y militar; él nos dejó esa lección”, dijo en aquella ocasión.
