Cuatro de cada diez que enfrentan la enfermedad tendrán linfedema
Sobrevivientes exigen a los tres niveles de gobierno invertir recursos para tratamientos y apoyos
Por Elizabeth Ríos Chavarría

Blanca Aurora Segura García, integrante de Carril Rosa y sobreviviente del cáncer de mama, compartió su experiencia con el linfedema/Foto: Francisco Tapia
Con el objetivo de sensibilizar a autoridades y ciudadanía en general, diputados locales y activistas hablaron sobre las consecuencias que deja el cáncer de mama una vez que se combate, como el linfedema, así como de la importancia de la autoexploración.
A propósito de octubre, mes en el que se recuerda la lucha contra el cáncer de mama, especialistas y mujeres que han vencido esta enfermedad hablaron sobre las complicaciones que se pueden presentar después de la batalla, pues se corre el riesgo de padecer linfedema, que es la inflamación de partes del cuerpo –comúnmente brazos o piernas- por obstrucción del sistema linfático.
De acuerdo a la organización Carril Rosa, encargada de apoyar a mujeres en esta situación, en México, de cada diez mujeres una puede registrar el cáncer de mama, y que cuatro de cada diez que lo enfrentan, tendrán linfedema, que se adquiere como consecuencia de la extirpación del seno en el tratamiento contra el cáncer.
Organizado por diputados de MC, en el encuentro, integrantes de Carril Rosa no solo hablaron sobre sus experiencias con el linfedema, sino por la urgencia de que las autoridades estatales y municipales le entren al tema, ya que si bien se puede dar por ganada la batalla cuando una mujer vence el cáncer de mama, si llega a sufrir este padecimiento se verá sometida a iniciar otra lucha.
“Este es el tiempo y el momento para llamar la atención sobre estos padecimientos y también la forma de organizarnos para que todos puedan estar enterados de que hay alternativas, de que no se deben rendir, de que hay gente que provee esperanza y acompañamiento”, señaló el coordinador parlamentario, Salvador Caro Cabrera.
Por su parte, Blanca Aurora Segura García, integrante de Carril Rosa y sobreviviente del cáncer de mama, platicó su experiencia con el linfedema. Si bien hay tratamientos para combatirlo, dijo que es una enfermedad con la que tendrá que vivir toda la vida, por lo que recalcó la importancia por generar más conciencia sobre la autoexploración, y en este caso, sobre lo que autoridades deben hacer para generar ayuda a ese otro sector de las mujeres que no están visibilizadas.
“Hace ocho años que estoy libre de cáncer, sin embargo, tiene secuelas y una de esas es el linfedema. Con las quimioterapias y las radiaciones, eso nos provoca que se nos inflamen los brazos. Ahorita ya no lo tengo tanto, en el brazo, pero sí llegué a estar en una etapa que me acercó a nada de una elefantiasis”.
Con convenios que la agrupación ya ha realizado en años pasados con el ayuntamiento de Zapopan, tanto activistas como diputados pugnaron porque autoridades de todos los niveles le entren de lleno al tema con recursos, a fin de poder atacar esa otra cara del cáncer de mama de la que muy pocos hablan.
“Tenemos que empezar y hablar con mucha firmeza, pero también hablar con presupuesto de los cuerpos y las enfermedades de las mujeres, por eso debemos de avocarnos a diferenciar la manera en que las mujeres vivimos el mundo y padecemos la falta de políticas públicas que se concentren y focalicen en lo que las mujeres y las niñas necesitamos”, puntualizó por su parte la diputada emecista Mirza Flores Gómez.
Algunas mujeres, tras vencer el cáncer de mama, padecen linfedema, que se adquiere como consecuencia de la extirpación del seno en el tratamiento contra la enfermedad
