Y el inepto y cínico Enrique Alfaro se adorna
El mandatario señaló que en promedio desaparecen 410 personas al mes en Jalisco; escuchó a organizaciones civiles que buscan a sus seres queridos, y se comprometió a investigar las “malas acciones” de investigadores y ministerios públicos
Por Rafael Hernández Guízar

“Podemos decir que en lo que va de esta administración son mil 951 personas pendientes de localizar que fueron denunciadas, esta es la realidad en la que estamos, sin maquillaje, sin disfraces”, dijo el gobernador, como si detrás de los números no hubiera una persona y sus familiares buscándolos/Foto: Rafael Hernández Guízar
El gobierno del estado presentó “Estamos Buscando”, la segunda fase en la estrategia de búsqueda de desaparición de personas desaparecidas. Enrique Alfaro, el gobernador de Jalisco, presentó los supuestos avances que se han obtenido desde el inicio de su administración.
Destacó que desde el inicio de su administración a la fecha se han contabilizado mil 965, sin embargo, la cifra histórica indica que son 8 mil 273 la cantidad de desaparecidos.
De lo anterior, dijo que hay un promedio de 410 desapariciones por mes y que restan de encontrar mil 951.
Enrique Alfaro, señaló que han resuelto el 52 por ciento de casos.
“Podemos decir que en lo que va de esta administración son mil 951 personas pendientes de localizar que fueron denunciadas, esta es la realidad en la que estamos, sin maquillaje, sin disfraces, este es el tamaño del reto que tenemos como sociedad”, dijo.
Agregó que mil 920 se encontraron con vida y 233 fallecidos.
Asimismo, 72 por ciento corresponde a mujeres localizadas de un universo de mil 98 denuncias por desaparición en rangos de 15 a 59 años de edad.
Por lo que respecta a los hombres, 44.8 por ciento de los casos corresponde a este género, el universo de denuncias es de tres mil cinco en personas en rangos de 25 a 59 años de edad.
Trascendió que de los 3 mil 761 ingresos que se reportaron al Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) ya se identificaron 3 mil 217, faltan 544.
Cómo parte de esta estrategia, el gobernador firmó tres iniciativas de ley que se presentan al congreso de Jalisco: La Ley de Atención a Víctimas, Ley de Personas Desaparecidas y la Ley Especial de Declaración de Ausencia.
Por cierto que se prometió total coordinación con las bases de datos de las policías municipales, los consulados y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), hospitales, puestos de socorro y cualquier sitio donde puedan brindar datos del paradero de una persona, incluso con los centros especiales de vigilancia policíaca como el C5.
En la presentación de Enrique Alfaro, familiares de desaparecidos reclamaron al mandatario que aún haya agentes del Ministerio Público —sobre todo en la región Valles— que se rehúsen a recibir de inmediato las denuncias al exigir que hayan pasado 72 horas desde la última vez que se tuvo contacto con la persona reportada.
Además, señalaron que hay policías investigadores que minimizan el problema e incluso se burlan de quienes buscan, diciendo que su familiar anda de fiesta, por lo que pidieron al gobernador su intervención en estos casos.
“Los ministerios públicos continúan dejando sobre las familias la responsabilidad de buscar cuando las mandan a hacer búsqueda a hospitales, por poner un ejemplo”, dijo Esperanza Chávez, miembro del Colectivo Por Amor a Ellos.
Denunció que, constantemente, el coordinador del gabinete de Seguridad del gobierno local, Macedonio Tamez Guajardo, criminaliza a las víctimas señalando que muchas de las personas localizadas en fosas clandestinas tenían antecedentes penales, lo que no ayuda a confiar en las instituciones.
Reconoció que se incrementó el presupuesto para atender esta problemática, pero recordó que según la calendarización de la estrategia presentada en marzo, a estas alturas se tendría que estar entrando en la fase cuatro y no en la segunda.
Pidió al gobernador revisar las cifras del Sistema de Información Sobre Víctimas de Desaparición, pues aunque se establece que hay 8 mil 173 personas pendientes de localizar, se hace una diferencia entre personas desaparecidas y no localizadas, situación que contribuye a minimizar el problema al presumir que en la mayoría de los casos la desaparición no se relaciona con un delito.
Por su parte, Guadalupe Aguilar, del Colectivo Familias Unidas por Nuestros Desaparecidos Jalisco (Fundej), insistió en que a pesar de las buenas intenciones de la actual administración, sigue habiendo funcionarios insensibles y pasivos en la búsqueda de personas.
Ante los reclamos de las familias, tanto el gobernador como la fiscal Especial en Personas Desaparecidas, Blanca Trujillo, se comprometieron a investigar las malas actuaciones de agentes investigadores y del Ministerio Público. (Con información de Agencias)
