Serán del doble de lo estipulado en el código penal
Por Elizabeth Ríos Chavarría

Gerardo Quirino Velázquez Chávez, diputado local/Foto: Archivo Página 24
Con el objetivo de combatir la violencia de género que sufren las toritas en la ciudad, diputados locales aprobaron un agravante que sancione a aquellos que las hostiguen o acosen sexualmente.
La propuesta plantea reformas al artículo 176-bis del Código Penal de Jalisco, según el diputado proponente, Gerardo Quirino Velázquez Chávez, la pena aumentará en una mitad a lo establecido en la actualidad cuando la víctima sea un servidor público en el ejercicio de sus funciones –como agentes de vialidad–, y lo mismo se aplicaría si el victimario resulta ser también funcionario.
De acuerdo al Código Penal de Jalisco, en la actualidad se castiga de dos a cuatro años de prisión el hostigamiento, mientras que el acoso sexual se pena de uno a cuatro años de cárcel, por lo que las sanciones aprobadas aumentaron en seis años de prisión e inhabilitación del cargo para burócratas.
“En este caso lo que estamos haciendo es que se pueda reformar el Código Penal para que una persona que acose a un servidor público pueda tener un agravante, pero no solo eso, también al revés que un servidor público utilizando su espacio de poder ejerza acoso u hostigamiento sobre una persona, que también pueda tener un agravante”.
Recalcó la importancia de haber anexado un agravante a esta conducta, pues platicando con agentes viales se han percatado que las mejora llamadas toritas son víctimas de todo tipo de hostigamiento y acoso sexual.
Además, señaló, de acuerdo a ‘Jalisco cómo vamos’, estas conductas en contra de la mujer se vuelven cada vez más comunes, pues el 74 por ciento ha manifestado haber sufrido algún tipo de violencia física, verbal o emocional; mientras que el 62 por ciento acoso sexual en la calle.
“Es un tema que está creciendo y que debemos de identificar. Esto es para seguir dando pasos en distintas modalidades que hay de este fenómeno. En este caso las toritas como lo hemos visto se encuentran en los cruceros o en las calles, y pues han manifestado ser víctimas de los propios transeúntes de acoso sexual, incluso de sus propios compañeros, u hostigamiento de sus jefes”.
Agregó que el acoso sexual y hostigamiento podrá ser castigado cuando la víctima se sienta en indefensión o un estado de vulnerabilidad. En el caso de las toritas, por ser agentes viales, podrán llevar a cabo la detención del acosador.
