Por Gloria Reza M.

Una persona que tuvo acceso a la carpeta de investigación reveló que José Eduardo Márquez aseveró ante la autoridad que Joao Maleck no habría ingerido alcohol, y descartó que estuviese en estado de ebriedad; sin embargo, horas después protagonizó un accidente vial que quitó la vida a una pareja de recién casados/Foto: Especial

Una persona que tuvo acceso a la carpeta de investigación reveló que José Eduardo Márquez aseveró ante la autoridad que Joao Maleck no habría ingerido alcohol, y descartó que estuviese en estado de ebriedad; sin embargo, horas después protagonizó un accidente vial que quitó la vida a una pareja de recién casados/Foto: Especial

(apro).- El futbolista de un equipo de Tercera División en España, José Eduardo Márquez Gar­cía quien acompañaba al ju­gador Joao Maleck como co­piloto el pasado 23 de junio, cuando ocurrió el accidente vehicular en que falleció una pareja de recién casados, ya acudió a declarar ante la Fis­calía del estado.

Una persona que tuvo acceso a la carpeta de inves­tigación reveló a este medio que Márquez aseveró ante la autoridad que Joao no habría ingerido alcohol, y descartó que estuviese en estado de ebriedad.

Sin embargo, en redes so­ciales se han compartido vi­deos en que se observa que el jugador sí habría ingerido bebidas embriagantes.

Márquez García llegó a la dependencia acompañado de policías investigadores, y su declaración ya quedó in­tegrada en la carpeta de in­vestigación que se abrió en contra de Joao Malek por el homicidio culposo de Alejan­dro Castro Martínez y María Fernanda Álvarez que ocurrió en la avenida Tepeyac y Playa de Hornos, en Zapopan.

El pasado 11 de julio, Martha Álvarez, madre de María Fernanda pidió a Már­quez, de 18 años, quien era jugador del Centro Europeo de Fútbol y Diseño-, que no mienta y que se presente “a declarar con la verdad de lo sucedido: que este sujeto Joao Maleck iba en un esta­do de ebriedad total”.

La afectada añadió que “creemos que iba tan alco­holizado o hasta drogado que se quedó hasta dormido, porque no frenó a la hora del impacto, y se despertó al gol­pe. Y este muchacho Eduardo Márquez (sabe) que obvia­mente iban a una velocidad de 160 kilómetros por hora”.