No merma derechos, insiste Quirino Velázquez

Por Elizabeth Ríos Chavarría

De acuerdo con el diputado perredista, la SCJN les requirió “todos los argumentos que evidencien lo contrario a lo que afirma la Comisión Nacional de Derechos Humanos” sobre la muerte civil a funcionarios corruptos/Foto: Archivo Página 24

De acuerdo con el diputado perredista Quirino Velázquez, la SCJN les requirió “todos los argumentos que evidencien lo contrario a lo que afirma la Comisión Nacional de Derechos Humanos” sobre la muerte civil a funcionarios corruptos/Foto: Archivo Página 24

El Congreso de Jalisco enviará a la Suprema Corte de Justicia de la Nación ar­gumentos para que no pros­pere la controversia consti­tucional que implementó la Comisión Nacional de De­rechos Humanos (CNDH), por la iniciativa aprobada para inhabilitar de por vida a funcionarios, empresas y particulares corruptos.

En mayo pasado diputa­dos locales aprobaron diver­sas modificaciones al Códi­go Penal y otras leyes a fin de sancionar con muerte civil a funcionarios corruptos, sin embargo, hace días la SCJN inició juicio para determinar si la propuesta, implementa­da por el legislador del PRD Gerardo Quirino Velázquez, es constitucional o no.

Al respecto, el diputa­do perredista refirió que el primero de julio pasado recibieron una petición de la SCJN para que el Poder Legislativo dé fundamentos tendientes a sostener la vali­dez de la propuesta.

“Lo que hace la Suprema Corte es notificar al tercero involucrado, que es a quien están señalando que es el Congreso del Estado, y lle­gó la notificación el primero de julio, dándonos quince días hábiles para responder. Es decir, tenemos hasta el día 22 de julio para respon­der. ¿Qué es lo que plantea? pues que demos todos los ar­gumentos que evidencien lo contrario a lo que afirma la Comisión Nacional de Dere­chos Humanos”.

Lamentó las acciones de la CNDH por no estar acor­de a la situación, ya que la corrupción es un tema trans­versal por excelencia que tiene México, y por el cual se debe trabajar de una u otra manera para abatirlo. Además, aseguró que con­trario a lo que el organismo argumentó ante la Suprema Corte, la medida no viola los derechos humanos de nadie.

La CNDH argumentó en el recurso implementa­do que la muerte civil es un castigo desproporcionado con la gravedad del delito de corrupción, ya que ello implicaría aislar a una per­sona de la sociedad.

Sin embargo, el perredis­ta argumentó que el mínimo de inhabilitación es de 30 años y podría alcanzar el estado perpetuo, dependien­do la falta grave. Además, consideró que no se aísla a nadie ya que la sanción co­rresponde para que ningún funcionario, empresa o par­ticular participe de nuevo en la función pública más no en otros ámbitos.

“No sabemos en qué país viva la comisión para plantear esto en contra del problema transversal que te­nemos en el país, que es la corrupción, porque no solo nos afecta económicamente, sino que difumina los esfuer­zos para atender otros pro­blemas como la inseguridad. Vamos a dar la batalla hasta las últimas consecuencias, vamos a responder que no es una pena inhumana, o sea, no es tortura ni latigazos”.