Urge que el alcalde Juan González lo repare: Locatarios
Nadie se atreve a entrar a este lugar, donde los comerciantes ya no sacan para vivir; piden que el presidente municipal tonalteca intervenga el lugar y lo proyecte como punto de economía
Por Rafael Hernández Guízar

Lamentable aspecto ofrece el exterior del Mercado de Artesanías en Tonalá, que en lugar de ser un sitio olvidado y a merced de rateros, debería detonar económicamente y ser un atractivo turístico; pero parece que al alcalde Juan Antonio González no le interesa, pese a las promesas hechas/Foto: Francisco Tapia
Artesanos de Tonalá lamentaron el mal estado del Mercado de Artesanías, llamando así a su alcalde Juan Antonio González por ayuda.
María Flores, una de las artesanas que desde hace ocho años vende en este sitio, lamentó las malas condiciones del mercado que se ubica por la avenida Tonaltecas, un sitio en donde les prometieron ayuda de la actual administración si ganaban en las campañas, pero que ahora, eso les representa un gasto que no pueden costear.
“De plano sí, mire nomás; aquí ni entra gente y si entran dicen que les da miedo entrar que porque piensan que les van a robar o equis (sic) cosa”
–¿Cuánto tiempo tiene usted vendiendo aquí?
–Pues mire, yo tengo ocho años aquí, pero hay semanas enteras que no vendemos. Ahorita tenemos ya como tres semanas que nada; ayer vendimos 30 pesos, usted cree que sea justo.
–¿Y su alcalde?
–No, pues oiga, mire aquí, las láminas volando, entre todos los locatarios nos cooperamos y les decimos a la gente que venga a poner las láminas, pero ahora ni la pintura quieren poner del ayuntamiento. Este presidente que entró hace poquito dijo que nos iba a ayudar, que él iba a hacer todo lo posible, pues sí pero oiga, nos cobran más de 15 mil pesos. Todo nos quieren cobrar y cada ames tenemos que estar llevando dinero para que nos den los papeles. El otro presidente dijo que ya estaba todo, hasta el dinero para arreglar, pero no hizo nada, el de ahora pues tampoco y pues es lo mismo, ahora ya ni la cara nos dan.
–¿Y entonces señora de qué vive?
–Pues mire, ya uno viene aquí nomás a distraerse, a veces me regañan en la casa y me dice que ya no venga, pero pues ya es al menos mi distracción. Aquí estamos muy abandonados. Pues yo pues ahí la voy pasando como puedo.
–¿Y qué le dice a su alcalde?
–Pues que vengan por favor, porque aquí la gente no se anima a entrar, que se supone que los mercados son de ellos y nosotros pues no, ni dinero para poder arreglar.
Muchos de los locales en este mercado están abandonados y el reclamo de los locatarios fue para su alcalde, al que pidieron mejoras a su centro de trabajo que les ayude a captar clientes para que vuelva a ser negocio.
