Con corruptelas de Diego Monraz, en 2009, nos detuvieron 17 unidades

El entonces secretario de Vialidad, que en este sexenio repite en el cargo, inventó cargos en contra de 16 camiones, por lo que fueron enviados al corralón por 14 meses; las pérdidas que achacan son millonarias, y la decisión del tribunal es “inapelable”: deben pagar

Por Rafael Hernández Guízar

Transportistas reclamaron ayer 53 millones de pesos que se derivan de arbitrariedades desde la administración del ex gobernador Emilio Gonzá­lez Márquez.

Se trata de la suma eco­nómica que se deriva de la detención “arbitraria” de 17 unidades del transporte públi­co que fueron enviadas a un corralón por el entonces se­cretario de Vialidad y Trans­porte y hoy secretario del Transporte, Diego Monraz Villaseñor.

“En 2009, venimos a ha­cer una manifestación al Congreso y concretamente a la ruta 24, se nos detuvieron 17 unidades que eran nuevas, duraron 14 meses encerradas, un tribunal colegiado orde­nó la devolución de los ve­hículos y a los dos días para no devolverlos, la Secretaría de Vialidad y Transporte en aquel tiempo manejada por el mismo que hoy está, maquiló delitos y manifestó que era invasión a las vías de comu­nicación, por lo tanto duraron 14 meses. Ese juicio se aca­ba de terminar y por orden del tercer juzgado de distrito

en materia penal, ordenó el cumplimiento y el pasado 6 de mayo el fiscal general dio cumplimiento y determinó que no ha lugar a la denuncia que había de ataques a las vías de comunicación y daño a las cosas (…); ¿qué trae como consecuencia?, un abuso de autoridad, lo que hoy se lla­ma corrupción que es delito grave y no nos queda más que solicitar la reparación de da­ños al estado”, indicó el líder de los transportistas Enrique Galván.

Y agregó: “Por los días que lo hicieron se hace un total de 416 días por cada unidad, son mil 85 usuarios (que no reci­bieron el servicio) según los datos del propio Instituto de Movilidad, y hace un total de 50 millones 598 mil pesos que tendrán que pagar la Secreta­ría de Transporte o la Fiscalía

General del Estado, esto no es sacado de la manga, es lo que ellos tienen estimado de gente que se transporta en esos días. No hay cuestión apelable, y quién va a pagar, pues desde luego que el estado, por ello el próximo viernes se les va a presentar las hojas para que paguen y si tienen objeción de los montos, que las hagan”.

La sentencia, que ya es inapelable, debería ser eje­cutada con lo que sería con recursos del erario como se efectúe esto.

A dicha cantidad, se agregan otros 3 millones de pesos por dos rutas más a las que se les han retenido los camiones tras una mani­festación meses atrás de los mismos transportistas.

“No a prepago; haremos nuestra propia empresa”

Por otra parte, Enrique Galván adelantó que no acep­tarían el sistema de prepago que el gobierno estatal ha fi­jado como regla para seguir operando, no bajo las condi­ciones que se han impuesto, es decir, no con la empresa que el gobierno estatal de­signó; por ello, 350 unidades integrarán un sistema inde­pendiente que ya se había anunciado.

“Somos 350 unidades, va­mos a ser una sola empresa y lo que sí pueden observar, es que el auditorio de la secre­taría que es a donde se van a inscribir las personas está vacío, nadie se está inscri­biendo porque no quieren el monopolio”.

Según dijo, el costo que representa para ellos el sis­tema de prepago con la em­presa que el gobierno estatal ha contemplado para la ope­ratividad, es de dos pesos por cada pasaje, es decir, alrede­dor de 10 mil pesos mensua­les por cada unidad.

“Las rutas que operan están quebradas, incluso con el riesgo de que les embarguen los vehí­culos, y ojalá que no, ojalá pero no da para tanto”, soltó.

Por ello, ya hay nego­ciaciones con tres empresas extranjeras dedicadas especí­ficamente al manejo de pre­pago para el transporte públi­co y en los próximos días se anunciará cuál de estas será la que instale los aparatos en los camiones y el modo en que esto funcionaría; sin em­bargo, trascendió que estarían contempladas tarjetas dedica­das, así como de débito, y el pago en efectivo.