Entran barcos camaroneros irregulares y arrasan con las especies, denuncian
Los navíos llegan de Mazatlán, Manzanillo y otros puertos; aducen que el “crimen organizado” está inmiscuido
Por Rafael Hernández Guízar

Pescadores de la comunidad de Punta Pérula, en el municipio de La Huerta, aseguran que muchos están cambiando de actividad, pues cayó 90 por ciento su ganancia por la intervención irregular de barcos camaroneros/Fotos: Cortesía
Pescadores de la comunidad de Punta Pérula, en el municipio de La Huerta, aseguraron que se mueren de hambre y que muchos están cambiando de actividad, pues cayó 90 por ciento su ganancia.
El motivo de esto, es por la entrada de barcos camaroneros provenientes de Mazatlán, Manzanillo y otros puertos, pese a sus denuncias, no se atiende por las autoridades según se dijo.
Al relatar lo que viven, uno de los integrantes de esta cooperativa de pescadores del que omitiremos su nombre por su seguridad, se mostró nervioso y adujo que el “crimen organizado” está inmiscuido.
“Pues ya lo mencionó el presiente (municipal Adán Israel Mendoza Matínez), los barcos camaroneros que entran y se llevan todo, mata a toda la especie, hay redes que no están permitidas, matan a las especies y queremos que le den solución a esto”, dijo tratando de evadir a los reporteros en su respuesta: “Nadie se quiere meter en esto. Esta difícil, está difícil contestar esto, sí, la verdad que sí da miedo contestar”.
Por este motivo, aseveró que ahora muchas de las personas han empezado a vivir una crisis económica y personal fuerte, debido a que las oportunidades laborales en la zona son escasas, por ello “no nos queda de otra más que seguir pescando, qué más hacemos”, soltó.
Mientras platicaba el representante de los pescadores con este reportero y otros compañeros de la prensa, mostraba mucho nerviosismo, lo mismo que los demás pescadores que estaban en el sitio con la mirada desencajada y un aire de molestia.
Justo en este sentido, algunos de los pobladores indicaron que en efecto, se requiere una detonación económica en el municipio.
Por el momento, las opciones son pocas: pescar, vender comida, bebidas o trabajar en un hotel.
