Agricultura intensiva genera deforestación: Académica

Además, el tipo de producción de alimentos (que no son de consumo local, sino que se exportan) también genera la presencia de progresivos hundimientos de superficie, la cual se ha presentado ya en algunas zonas

Por Elizabeth Ríos Chavarría

“El aumento que hay en la agricultura de riego y la disminución de áreas forestales; algunos bosques desaparecieron totalmente, y el aumento de la producción por riego es muy drástica, es como un virus que se expande”, explicó especialista del CUSur/Foto: Cortesía

“El aumento que hay en la agricultura de riego y la disminución de áreas forestales; algunos bosques desaparecieron totalmente, y el aumento de la producción por riego es muy drástica, es como un virus que se expande”, explicó especialista del CUSur/Foto: Cortesía

La deforestación y el cambio de uso de suelo generan afectaciones de cuidado a 16 municipios del sur de Jalisco, lo que repercute en la aceleración del proceso de calentamiento global, señaló Fátima Housni Ezzahara, investigadora del Centro Universitario del Sur (CUSur) de la UdeG.

De acuerdo a la experta, quien desde hace más de un año trabaja en un estudio en la materia, el incremento de la agricultura de riesgo ha provocado la explotación del agua, lo que ha generado repercusiones diversas en el cambio climático.

“Queremos conocer las causas humanas que están acelerando este proceso de cambio climático y que afecta a la producción alimentaria. Uno de los resultados más destacados es el aumento que hay en la agricultura de riego y la disminución de áreas forestales; algunos bosques desaparecieron totalmente, y el aumento de la producción por riego es muy drástica, es como un virus que se expande”.

Los problemas de este tipo han sido detectado en los municipios de Amacueca; Atemajac de Brizuela; Atoyac; Gómez Farías; San Gabriel; Sayula; Tapalpa; Techaluta de Montenegro; Zapotiltic; Teocuitatlán; Tolimán; Tonila; Tuxpan; Zacoalco de Torres; Zapotlán de Vadillo y Zapotlán el Grande.

“El 98 por ciento de la producción de alimentos como aguacate, berries y jitomate, está destinada a la exportación, y lo grave es que estos productos están reemplazando al maíz, que es un alimento básico; y se está afectando a la agricultura temporal por invernaderos”.

Explicó que esta producción también está generando la presencia de subsidencia, que en la rama de la geología se describe como el progresivo hundimiento de una superficie, la cual se ha presentado ya en algunas zonas.

“Hicimos un trabajo de geofísica para ver qué la provocaba y se debe a la disminución del agua subterránea, que es causada por el riego de estos productos, y provocan fracturas que parten una casa a la mitad. Tenemos una zona que está en graves problemas estructurales como Atoyac y Poncitlán. En Sayula, en la laguna, el agua estaba a nivel de la superficie, y en cinco años bajó 15 metros. El problema es que estamos en una zona sísmica muy activa y en riesgo geológico natural, y con eso aceleramos el proceso”, agregó.

Pugnó por generar soluciones antes de que la región llegue a tener problemas graves, de ahí la importancia del investigador –recalcó– quien con cifras y ciertos escenarios puede generar panoramas a las autoridades para que estas a su vez implementen alternativas.