Clima seco y caliente favorece propagación del fuego: Experto

Tampoco hay certidumbre en el presupuesto para costear suficientes brigadistas que realicen acciones preventivas o que fomenten una cultura ambiental, lamentó

Por Elizabeth Ríos Chavarría

“Estamos viviendo ya condiciones climáticas muy secas y muy calientes. Las circunstancias de esta estación de incendios son favorables para la propagación del fuego. Se espera una temporada difícil, hay lugares donde ya están ocurriendo incendios complicados”., advirtió Enrique Jardel Peláez, especialista del CUSur/Foto: Cortesía

“Estamos viviendo ya condiciones climáticas muy secas y muy calientes. Las circunstancias de esta estación de incendios son favorables para la propagación del fuego. Se espera una temporada difícil, hay lugares donde ya están ocurriendo incendios complicados”., advirtió Enrique Jardel Peláez, especialista del CUSur/Foto: Cortesía

Por las condiciones climáticas que se vendrán en el segundo trimestre del año, se esperará una época “difícil” en cuanto al número de incendios registrados en Jalisco, en especial en la región de la Costa Sur, señaló Enrique Jardel Peláez, director de la División de Desarrollo Regional, del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur) de la UdeG.

Refirió que además de las condiciones climatológicas, otro factor que sumará a esta racha que se vivirá en el estado será la falta de recursos suficientes para brigadistas, así como la falta de certeras acciones preventivas.

“Estamos viviendo ya condiciones climáticas muy secas y muy calientes. Las circunstancias de esta estación de incendios son favorables para la propagación del fuego. Se espera una temporada difícil, hay lugares donde ya están ocurriendo incendios complicados”.

Explicó que la situación se agrava debido a que las dependencias trabajan con recursos económicos limitados para las acciones preventivas de control del fuego en los bosques, y para el combate a los incendios que puedan presentarse durante la temporada, la cual concluye hasta junio con la llegada de las primeras lluvias.

Como ejemplo de esto, detalló que dependencias como la Comisión Nacional Forestal y la Comisión Nacional de Áreas Protegidas arrastran el problema presupuestal desde la pasada administración con Enrique Peña Nieto, situación que no ha mejorado pues ahora con el cambio de gobierno, se enfrentan al retraso en la asignación de recursos.

“Son de esos problemas comunes que ocurren cada seis años con el cambio de administración, se retrasan los presupuestos y, además, hemos tenido una caída constante de los recursos que se aplican para la conservación de los bosques y para cuestiones como incendios forestales. Las dependencias están haciendo esfuerzos para trabajar con lo que hay, pero el sexenio pasado fue desastroso para el medio ambiente y los bosques, y ahora se trabaja con lo que se tiene, en circunstancias sumamente difíciles”.

El también investigador de la reserva de la biósfera de Manantlán agregó que en 2018 el clima ayudó a que no se registraran tantos incendios, pues fue un “año atípico” en el que la superficie afectada por el fuego fue baja, con alrededor de 160 hectáreas, a diferencia del 2017 donde quemaron alrededor de 120 mil hectáreas, y en Manantlán se vieron afectadas alrededor de 20 mil.

“Ese año se conjugaron varias circunstancias; por un lado, habíamos tenido, en 2015, al huracán ‘Patricia’, que aumentó la cantidad de combustible forestal como árboles caídos, hojarasca y leños; tuvimos un año con condiciones bastante secas. Eso se combinó con el problema de los recortes en el presupuesto de las dependencias gubernamentales que operaron con recursos limitados para el combate de incendios, y se dejaron de hacer tareas de prevención que se venían haciendo en años anteriores”.

Al trabajar en zonas boscosas desde hace 30 años, así como en acciones preventivas de incendios, el investigador recordó algunas actividades que se pueden implementar a fin de evitar panoramas tan complejos como el que se viene para Jalisco.

Estas acciones van desde establecer comunicación e impartir educación ambiental, hasta la prevención física relacionada con el manejo de combustibles forestales; sistemas de guardarrayas y brechas cortafuego; trabajo de investigación científica; asesoría técnica y de capacitación; además de operar un sistema de información y monitoreo de incendios forestales.