Iglesia católica se lanza de nuevo contra el aborto
Por Rafael Hernández Guízar

“El respeto a la vida no debe estar sujeto a debate, ni siquiera con un afán de ‘apertura’ o de ‘vanguardia’, y menos por cuestiones de gustos o de sentimientos, como si el respeto a la vida dependiera de lo que sienten o piensan algunos”, reiteró su postura el Arzobispado de Guadalajara/Foto: Cortesía
Sentenció de nueva cuenta la Iglesia católica su rechazo al aborto ante las intenciones que se han dado una y otra vez para que en Jalisco deje de ser delito.
En su página de internet, el Arzobispado de Guadalajara dio espaldarazo total al Congreso del Estado de Nuevo León que aprobó modificaciones para el respeto a la vida desde el momento de la concepción.
“La Iglesia no acepta el aborto, y no es por intolerancia o rechazo al diálogo, sino por ser coherente al derecho que toda persona tiene de vivir, sobre todo si se trata de un inocente, el todavía no nacido; derecho que no está subordinado ni a los individuos ni a los padres, y tampoco es una concesión de la sociedad o del Estado. Todos, creyentes y no creyentes, estamos necesitados de lecciones de humanidad”.
Y fue más allá: “El respeto a la vida no debe estar sujeto a debate, ni siquiera con un afán de ‘apertura’ o de ‘vanguardia’, y menos por cuestiones de gustos o de sentimientos, como si el respeto a la vida dependiera de lo que sienten o piensan algunos”.
Asimismo, se dejó en claro que no sólo debería de respetarse la vida del ser humano a partir de los tres meses de gestación, sino desde la fecundación: “La postura de la Iglesia respecto a la defensa de la vida del ser humano, desde su concepción hasta su muerte natural, y el rechazo al aborto, está fundamentada tanto en la Sagrada Escritura y en el Magisterio de la Iglesia, como en la ley natural y en lo que ha demostrado la ciencia respecto al principio de la existencia del ser humano”.
“Debemos ser sensatos para defender las causas justas: la familia, la educación, y la vida (…). La institución familiar está acechada desde tres líneas convergentes: un sistema económico que privilegia el dinero sobre la persona; el tener sobre el ser, que afecta la convivencia matrimonial y familiar; la privación del valor de la vida con la imposición del aborto; la eugenesia y la eutanasia, que afectan a infantes, enfermos, discapacitados y ancianos. La familia, como institución, es agredida por ideas que intentan vaciarla de significado hasta convertirla en una institución desechable”.
El artículo “Defendiendo la vida” de la sección editorial, se dejó en claro la postura que se ha impulsado una y otra vez por la Iglesia católica: No al aborto, pero a la vez, con la exigencia de que se trabaje también por la defensa de la familia, desde la sociedad.
