“Ya no respetan la tradición de comer pescado en cuaresma”

“Las carnicerías sí abren, venden chicharrones, tacos por dondequiera”, lamentaron comerciantes

Por Francisco Andalón López

Pese a que los precios no han subido, según aseguraron los comerciantes del mercado del mar en Guadalajara, la gente se acerca poco a comprar pescado y mariscos, esto a pesar de estar en plena temporada de cuaresma/Fotos: Francisco Tapia

Pese a que los precios no han subido, según aseguraron los comerciantes del mercado del mar en Guadalajara, la gente se acerca poco a comprar pescado y mariscos, esto a pesar de estar en plena temporada de cuaresma/Fotos: Francisco Tapia

Comerciantes del mercado del mar de Guadalajara lamentaron que las personas ya no respeten como antes la tradición católica de no comer carne los viernes de cuaresma, puesto que esto ha provocado una caída en sus ventas, de acuerdo con un sondeo realizado por Página 24 en este lugar.

“Están muy bajas las ventas, está muy solo ahora, ya no son iguales las ventas que antes, la gente ya no respeta, las carnicerías sí abren, venden chicharrones, tacos por donde quiera, la gente no guarda ya la cuaresma, ya no es lo mismo que antes, antes se vendía más que ahora, cada vez se vende menos; estamos vendiendo un 20 por ciento menos y entre semana está muy solo, más solo. Yo le mando decir al ciudadano que venga a comprar, porque no está caro”, consideró Efraín Graditos.

“Hay poca gente, se ve mucha pero en realidad no compra, no sé, los precios no han subido, son los mismos, mucha gente cree que por cuaresma va a subir pero no ha subido, el camarón está igual al precio que ha estado todo el año”, indicó Salvador Álvarez.

Algunos de los precios que se pueden observar en los carteles que se instalaron en cada uno de los comercios establecen que en promedio el kilo del pescado pargo pierna está a 45 pesos, la mojarra a 54 pesos el kilo, el ceviche a 56 pesos kilo y el camarón varía, va de 150 hasta 250 pesos el kilo, según el tamaño y la calidad.

“Hay que a lo mejor no ajustan en el precio y compran otras cosas, pero en realidad está muy mala la venta, más que el año pasado, desde el año pasado se empezó a notar que bajó tantito y si no mire la prueba, está solo, pero qué hacemos, a echarle ganas”, añadió Salvador Álvarez.

Aunque los locatarios también consideran que esta situación de bajas ventas se debe a la instalación de ambulantes en la zona a quienes se les da permiso durante esta época del año, de ahí que los comerciantes pidan piso parejo.

“Solo, ellos no tienen permiso y están ahí vendiendo y a nosotros no nos pueden dar el permiso para poder vender; está solo con nosotros y pues pagamos todos los impuestos, permisos y ¿cómo ahí qué hacemos?”, cuestionó María Luisa.

Según las personas mayores, que son quienes cumplen más a cabalidad este tipo de restricciones, no solamente dejan de comer carne, sino que también no comen pollo, por lo que lo único que les resta es comer pescados o mariscos, pero la gente ha optado porque esta carne blanca pase a segundo término.

Lo que se ha podido observar más durante los viernes de cuaresma en las calles ha sido que sí se instalan puestos de tacos de diversas carnes, algo que no ocurría en el pasado y esto ha sido resultado de la demanda de los habitantes de la zona metropolitana de Guadalajara quienes prefieren comer carne sin importar que esté prohibido.