Fue una de sus promesas de campaña, critican vecinos

No sólo fue garantizar el vital líquido en decenas de colonias, también dijo que mejoraría las condiciones de las calles, pero los saltenses viven igual o peor que antes

Por Rafael Hernández Guízar

Ante la falta de soluciones del alcalde de El Salto, vecinos exigen que de una vez por todas se trabaje por mejorar sus condiciones de vida, porque son buenos para cobrar el predial y otros servicios, “pero no se ponen las pilas”/Foto: Archivo Página 24

Ante la falta de soluciones del alcalde de El Salto, vecinos exigen que de una vez por todas se trabaje por mejorar sus condiciones de vida, porque son buenos para cobrar el predial y otros servicios, “pero no se ponen las pilas”/Foto: Archivo Página 24

Falta agua potable en varias comunidades de El Salto y el alcalde no da soluciones, lamentaron ayer vecinos de los fraccionamientos donde recrudece la sequía.

Habitantes de diferentes fraccionamientos del municipio entrevistados aseguraron que su alcalde, Ricardo Santillán, en campaña prometió que él sí podría resolver el desabasto de agua potable, algo que ninguno de sus antecesores logró pese al compromiso de campaña de los mismos.

“Pues nada, que es como todos, nomás nos dijo que iba a poner el agua y hay semanas enteras en las que nomás dos o tres días hay agua y ya, unas horas al día”, dijo Roberto Loza, vecino de El Castillo.

“Pues nosotros como siempre lo hemos dicho, que tenemos que comprar pipas porque de otra forma no hay agua”, agregó.

–¿No se supone que del ayuntamiento dan las pipas?

–Se suponen muchas cosas, se supone que deberíamos de tener agua porque pagamos el recibo, y ya ve que estamos hablando de que no cumplen; sí, se supone que uno debería de pagar lo justo para recibir servicios al contribuir y nomás dese una vuelta para que vea las calles que tenemos.

–¿El agua fue el compromiso del alcalde?

–El agua, que iba a arreglar las calles, que ya no iba a haber asaltos, que él sí cumplía, no como Joel y los otros, puras de esas; pero insisto, vaya a ver cómo vivimos para que vaya a creer que estoy inventando nada.

Por su parte, José Luis Dueñas, vecino de la comunidad de El 15, indicó que el desabasto de agua es algo con lo que han tenido que aprender a vivir.

“Pues porque no hay de otra, qué hacemos, nomás salir adelante, no hay de otra”, dijo.

Y es que los costos de una pipa van hasta los 300 pesos.

Ricardo Santillán, igual que su antecesor, Marcos Godínez, indicó que sería a través del SIAPA como se lograría dejar de padecer la falta de agua, pero hasta el momento no hay soluciones.