Crucero peligroso, saturado y oscuro, critican vecinos
Dicen que el tren ligero va a estar hasta enero del próximo año, mientras tanto los ciudadanos se tienen que aguantar el caos vial, la dificultad para transitar y la falta de seguridad en las calles
Por Rafael Hernández Guízar
Vecinos del centro de Zapopan lamentaron las pésimas condiciones del crucero peligroso de las avenidas Laureles y Parres Arias, por la construcción del tren ligero.
Se trata de problemas que a lo largo de años se han vivido en la zona del conocido Mercado del Mar en Zapopan pero que a recientes fechas, es decir, en los últimos meses ha recrudecido ante la lentitud con la que se desarrolla la construcción de la línea 3 del tren ligero y que ha dejado como resultado severos problemas viales, oscuridad en las calles e inseguridad.
“Es un desmadre. Nos tardamos hasta 25 minutos en pasar de un lado a otro, nomás en cruzar la calle, lo que antes demoraba a lo sumo tres minutos, pues ahora nos toma eso, casi media hora y esto pues francamente ya es una locura”, dijo ayer Lucía García, una de las usuarias de esta vía, muy molesta por lo que se vive.
“Pues por la tardanza de la obra, ya fue mucho y ahora que dicen que va a estar lista hasta enero del año que entra lo que no sabemos es qué va a pasar y cuándo va a estar listo y creo que no es justo que estén dejando pasar el tiempo y que mientras estemos expuestos a todo esto que puedes ver; por ejemplo, ahí justo donde cruzan las avistas hay como un machuelo que dejaron, bien tontamente lo dejaron y a cada rato ves que ahí se ponchan la llanta o se dañan el carro porque no se ve y es como si se subieran a la banqueta, otra son los baches que están por toda la de Parres Arias ya para llegar a Laureles, o sea que son como 50 metros o menos pero lleno de baches y para acabarla de amolar pues está que no sirven las lámparas; entonces si sumas todo pues es a lo que nos exponemos diario las personas”.
Asimismo, las laterales de la avenida Laureles que están siendo intervenidas, igualmente representan un problema para la ciudadanía, ya que al no estar habilitadas solamente dejaron los carriles centrales y las personas en muchos de los casos deben caminar entre la tierra en los sitios donde está abierta la calle.
A esto se agrega también que hay mucha tierra y grava suelta que hace constantemente que los carros patinen al frenar, y además la falta de semáforos y cruces peatonales hacen que las personas arriesguen la vida al tener que correr entre los carros para pasar de un lado a otro de la avenida.
