“Serán castigados con toda la fuerza y rigor de las leyes canónicas y civil”, promete

Pretenden erradicar las malas prácticas en pro de los menores; además, cuando se detecten casos, se dará apoyo psicológico y legal a los sacerdotes, así como cuidados a las víctimas

Por Rafael Hernández Guízar

“La posición de la Iglesia es clara: el abuso sexual infantil es un crimen que debe sancionarse con toda la fuerza y rigor de las leyes: canónica y civil”, sentenció el Episcopado Mexicano en torno al grave problema detectado en el país/Foto: Cortesía

“La posición de la Iglesia es clara: el abuso sexual infantil es un crimen que debe sancionarse con toda la fuerza y rigor de las leyes: canónica y civil”, sentenció el Episcopado Mexicano en torno al grave problema detectado en el país/Foto: Cortesía

La iglesia católica de Méxi­co advirtió “cero tolerancia” contra el abuso sexual infantil, se refirió específicamente a su organización y anunció medi­das para logarlo. “La posición de la Iglesia es clara: el abuso sexual in­fantil es un crimen que debe sancionarse con toda la fuer­za y rigor de las leyes: canó­nica y civil”.

A través de un comunica­do, la Conferencia del Epis­copado Mexicano (CEM) se pronunció en torno al pro­blema con la puesta en mar­cha de un “Equipo Nacional para la Protección de Me­nores”, mismo que sería su­pervisado por el Papa Fran­cisco según se publicó en el periódico “El Semanario”, órgano de comunicación oficial de la Arquidiócesis de Guadalajara.

“Los obispos de México somos conscientes de las graves consecuencias del abuso sexual infantil en nuestro país y de la enorme responsabili­dad que todas las institucio­nes tenemos en el tema de la prevención y atención. Este equipo multidisciplinario es­tará integrado por obispos, sacerdotes y laicos especia­lizados e independientes con amplia experiencia en esta materia. Su naturaleza será de prevención, detección, apoyo y atención en casos de abuso sexual infantil en el ámbito eclesial, particu­larmente en el diocesano”, señala la publicación.

Entre los objetivos del equipo para la protección de menores, destaca la elabora­ción de políticas, protocolos y manuales institucionales para la prevención y atención del abuso sexual infantil; ofrecer apoyo a los obispos para la implementación de dichos ins­trumentos, según las circuns­tancias particulares y realidad de cada diócesis, coadyu­vando para la integración y formación de los equipos diocesanos de protección de menores; asimismo, diseñar estrategias para la creación de ambientes seguros para menores de edad, conforme a los estándares nacionales e internacionales, así como la legislación aplicable.

Igualmente, destaca el apoyo psicológico, y jurídico a los obispos y a sus equipos pastorales, para la atención integral de casos de abuso sexual infantil cometido por clérigos, incluyendo la nece­saria atención a las víctimas de éstos.

A lo anterior se agregan otras estrategias como la crea­ción de talleres para que los integrantes de la iglesia se­pan cómo tratar con menores de edad, así como establecer vínculos institucionales con dependencias públicas y or­ganizaciones privadas espe­cializadas en la protección de menores, para promover las mejores prácticas y fortalecer la cultura de la prevención y de la denuncia en todos los ámbitos.