No se frenará la lucha contra el narco, promete Enrique Alfaro
Por Francisco Andalón López

Enrique Alfaro Ramírez, gobernador del estado/ Foto: Archivo Página 24
Gobierno del estado no parará hasta dar con los asesinos del comandante de la policía de Guadalajara, Sergio Rivas Mejía y uno de sus escoltas, Ramiro Delgado Pérez, mientras que otro de sus guardaespaldas quedó herido, aseguró Enrique Alfaro Ramírez, gobernador del estado, quien afirmó haber conocido al comandante encargado del polígono 6 cuando fue presidente municipal de Guadalajara.
“Nos lastima, nos exige poder dar con los responsables, no quiero adelantar cómo va la investigación, solo puedo decirles que tenemos elementos para llegar a fondo de este asunto, conocí a Silva y simplemente en este momento quiero expresarle a su familia mi condolencia”.
Pese a este ataque directo al mando policial cuando llegaba a su domicilio en el fraccionamiento Urbi Quinta, el mandatario estatal aseveró que no cesará la lucha contra el crimen organizado, que hasta podría entenderse este ataque como una manera de oponerse a las medidas que se han tomado en últimas fechas.
“Vamos a investigar a fondo este tema y seguimos viendo los intentos de la delincuencia organizada por asustar y por doblar al gobierno de Jalisco, como siempre lo hemos dicho, eso no va suceder vamos a continuar con la ruta que tenemos y que hemos logrado avances importantes”.
Policías asesinados en Tonalá
Hace apenas un mes, se registró el “levantón” del ex comisario de Tonalá, junto con tres de sus mandos y un día después apareció un cadáver que presuntamente era de uno de los elementos, pero no se especificó oficialmente de quién se trataba.
En septiembre del año pasado, Eduardo Plazola, tercer comandante al mando de la policía de Guadalajara también fue emboscado en la colonia Loma Dorada, ataque en el que también murieron sus escoltas Marcela Guadalupe Maciel Herrera, Roberto Saucedo Torres y José Aguilar Flores.
En junio de 2017, sobre Río Nilo y Patria, sicarios también asesinaron a un mando de la Fuerza Única, justo frente a las instalaciones del Centro de Profesionalización, mejor conocido como la Academia de Policía, sin que en los últimos casos se haya registrado detención alguna para esclarecer los hechos como se ha prometido en toda las ocasiones; lo único que se sabe es de la localización de los vehículos en los que supuestamente se registró la agresión y si no cuando menos se tiene el número de placas y el argumento que se ha utilizado es que se trata de represalias por el trabajo policial realizado por las víctimas.
