Gobierno rehúsa trabajar por garantizar agua digna: Enrique Lira

Se cuentan por miles los casos de enfermos del riñón o con cáncer que viven cerca del lago de Chapala; tampoco se ha atendido la macrorrecomendación en torno al río Santiago, criticó el presidente del foro socioambiental

Por Rafael Hernández Guízar

Que en el gobierno de Ja­lisco, quienes toman las de­cisiones “se niegan sistemá­ticamente” a trabajar por el medio ambiente y la calidad del agua por ello habitantes de la ribera de Chapala está muriendo día con día, denun­ció Enrique Lira, presidente del foro socioambiental.

“En lo que respeta a la cuenca ha habido miles de muertos y los sigue habien­do cada día. En El Salto, a escasos 40 minutos de Gua­dalajara, como si no se viera para allá, han muerto 750 de insuficiencia renal y hay 850 en tratamiento en etapa cinco, hay 3 mil 200 enfermos de cáncer de riñón y enfermeda­des estomacales”, alertó.

“Los habitantes de El Sal­to y Juanacatlán según consta en las investigaciones de los especialistas de la Universi­dad de Guadalajara (UdeG) están respirando en primer lugar arsénico, lo que ingirió el niño –Miguel Ángel López Rocha– y por lo que se murió, son 11 años de la macrorrecomendación y no se ha cumpli­do. Hay evidencias de que se ha tirado mercurio y en todas las fábricas de Zapopan y Tla­quepaque, Guadalajara siguen contaminando, hay plagas de zancudos y es por el drenaje contaminado; trae mercu­rio, químicos muy delicados, estamos en un sándwich de muerte y ya se ha tenido que desalojar a la gente por ame­nazas de riesgo”.

Y es que pese a las de­nuncias que han interpuesto incluso en organismos inter­nacionales, el gobierno esta­tal según expuso, no ha cum­plido con los señalamientos y sentencias que han pedido que se combata la contamina­ción del agua.

“Por poner un ejemplo, un niñito de tres años que nació bien se quedó paralizado hace días por el agua que están con­sumiendo por todos los micro­bios que ingieren porque como no hay agua pues en la propia laguna deben de lavar sus tras­tes y su ropa hasta bañarse porque se les va el agua hasta un mes, están cocinando con agua de la laguna los pueblos indígenas, hay quienes tienen hasta 20 años sin agua”.

Asimismo, aunque se ha puesto al descubierto la vio­lación a los derechos huma­nos y los decesos que a dia­rio hay por la contaminación del agua, según Enrique Lira en los alrededores del lago de Chapala “lo más grave es que a 18 kilómetros hacia Chapala está la planta de tra­tamiento de San Nicolás de Ibarra en la que llegan donde viene el bombeo con casi seis millones de coniformes feca­les pro cada 100 mililitros de agua, vean ustedes, en colo­nias sale el agua café y en otras verdosa”.