Colonos y visitantes exigen a Ismael del Toro mayor seguridad
“Horrible que está, era de que debía estar bien limpiecita, bien cuidadita y allá la policía y todo…”
Por Francisco Andalón López

“Nosotros pintamos las bancas, ellos no vienen a pintar nada, vea todas las bancas sucias, la basura, no viene la gente del Ayuntamiento; todo está lleno de basura”/Fotos: Francisco Tapia
En abandono, así es como se encuentra la explanada del templo del Expiatorio, en la colonia Americana de Guadalajara, pese que esta obra de estilo neogótico atrae a una cantidad considerable de turistas, quienes además aprovechan la zona para disfrutar del Paraninfo de la Universidad de Guadalajara para rememorar otras épocas de Guadalajara.
Página 24 acudió a este punto y pudo constatar cómo los desperdicios son depositados en cualquier parte, menos en las llamadas papeleras inteligentes, por lo que la imagen que se le ofrece a los visitantes no es la mejor, algo que lamentaron algunos vecinos y comerciantes, como Ana García Trejo.
“Horrible que está, era de que debían de estar bien limpiecita, bien cuidadita y allá la policía y todo, pero… Que (el presidente municipal) tenga un poquito más de cuidado en esto, que nos tenga limpio, que ponga seguridad sobre todo, porque aquí hay mucho turista y mucho ratero”.
Otra de las entrevistadas es Carmen Delgado, quien lamentó que personal del Ayuntamiento de Guadalajara no realice la limpieza de esta área porque se les ha dicho que no les compete, dado que al formar parte de la explanada del templo, les correspondería a las autoridades eclesiásticas el mantenerla limpia.

Otro problema latente es el crecimiento del número de indigentes que han llegado a la zona, disparándose los índices de inseguridad, según los vecinos y comerciantes
“Lo que pasa es que el Ayuntamiento no viene a barrer, aquí les decimos, pasan y barren allá la plaza de enfrente y le digo que por qué no barren aquí y me dicen que no, que esto le corresponde al templo, que les corresponde a los que viven aquí el barrer esta parte que esta área está cerrada y que es parte del parque”, describió Carmen Delgado.
Bajo esta misma premisa es por lo que los comerciantes han optado por darle una manita de gato a las bancas, pues a ellos nos les parece que se abandone el lugar y deje de acudir la gente, con lo que verían seriamente afectados sus ingresos.
“Nosotros pintamos las bancas, ellos no vienen a pintar nada, vea todas las bancas sucias, la basura, no viene la gente del Ayuntamiento; todo está lleno de basura. Lo que pasa es que el ayuntamiento barre de aquel lado”.
Otro problema latente es el crecimiento del número de indigentes que han llegado a la zona, disparándose los índices de inseguridad, según los vecinos y comerciantes, por lo que exigieron una mayor atención para recuperar este espacio que ha sido un punto de reunión desde hace muchos años para habitantes y turistas.

Página 24 acudió a este punto y pudo constatar cómo los desperdicios son depositados en cualquier parte, menos en las llamadas papeleras inteligentes
“Sí, la plaza está sucia, también la (caseta de) policía, cuando se necesita ¿dónde está? Está sólo y aquí no dura limpio y hay mucho marihuanito, ratero, todo está feo aquí, tan bonito que estaba antes, hay mucho indigente, a ver qué se puede hacer, digo porque aquí es bonito, ese templo que tenemos está hermoso”.
“La policía pues sí los levanta, pero ya seguridad no hay, muy poca, antes venían y los veían y ‘vámonos, vámonos’, los corrían pues para que se fueran a otro lado, pero ya la policía muy poco pasa, pero no pasa”.
