Cobraron entre 50 mil y 130 mil pesos a más de 650 personas
Tan sólo en los últimos seis años generaron ganancias de más de 35 millones de pesos
Por Francisco Andalón López

personal de la propia Secretaría de Educación o de la extinta Sepaf formaban parte de la red de venta de plazas, señaló el subsecretario de administración, Gerardo Rodríguez Jiménez/Foto: Cortesía
La Secretaría de Educación Jalisco (SEJ) detectó a una red de venta de plazas docentes y de personal de apoyo que les cobró entre 50 mil y 130 mil pesos a más de 650 personas, generando ganancias tan sólo en los últimos seis años, de más de 35 millones de pesos, sin que la administración pasada que encabezó Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, hubiera hecho algo para detenerlos.
De acuerdo con el subsecretario de administración, Gerardo Rodríguez Jiménez, para las plazas docentes, se tiene que hacer un examen de oposición, si el profesor lo aprueba, tiene que esperar a que se libere una plaza, que cuente con presupuesto para el pago de su salario y posteriormente, se lanza la convocatoria para que los mejores posicionados puedan ocuparla.
Pero esto no ocurría. En vez de ello, personal de la propia Secretaría de Educación o de la extinta Secretaría de Planeación, Administración y Finanzas (Sepaf) formaban parte de esta red de venta de plazas e iniciaban con el proceso ilegal, que se replicaba con aquellos que pretendían ocupar alguna plaza de apoyo.
“Hay alguien adentro de la Secretaría (de Educación) que se mete a nuestros sistemas y revisa las estructuras ocasionales de las diferentes escuelas y se dan cuenta que puede faltar un prefecto, que falta un maestro, es muy fácil que en muchas escuelas podamos encontrar esas necesidades; después se meten a otro de nuestros sistemas y detectan plazas vacantes y que tienen suficiencia presupuestal, estas plazas vacantes pueden ser no necesariamente de la escuela, pueden ser de otro municipio o inclusive de otra región del estado”, explicó el subsecretario de administración del estado.
Supuestamente, la red de venta de plazas hacía los oficios de presentación apócrifos y en el que ponían el número de plaza, el nombre del director, cuántas horas le asignaban, la calidad de la plaza, si era interina o de base, se lo entregaban a la persona que compró la plaza y entonces se dirigía al centro de trabajo y como el directivo requería cubrir la plaza, lo recibía.
Posteriormente el directivo tenía que hacer un oficio informando a la Secretaría de Educación que habían recibido al personal enviado, pero en contados casos llegó hasta donde tenía que llegar, de lo contrario, se hubieran descubierto las irregularidades.
“Tenemos detectado dentro de la Secretaría de Educación o dentro de la Secretaría de Finanzas que se metían personajes que no conocemos y daban de alta a estos empleados y los empleados empezaban a cobrar de forma regular”, agregó Rodríguez Jiménez.
Al investigar, se pudo detectar que hubo una persona que se dio cuenta en la Secretaría de Planeación, Administración y Finanzas (Sepaf) de estas irregularidades, por lo que acudió a la Fiscalía General del Estado a interponer la denuncia correspondiente.
“Descubrimos que en la administración pasada en noviembre de 2017 un funcionario de la Secretaría, de la Sepaf, de la Secretaría de Finanzas, se dio cuenta que en su sistema habían dado de alta a 17 empleados de educación sin su consentimiento, se habían metido a su computadora, va y presenta una denuncia ante la Fiscalía General, esta denuncia lo que generó fue amenazas a la persona que presentó la denuncia, amenazas de muerte, generó después intentos de soborno y tuvo que ser protegido después por propios elementos de la Fiscalía por como estaba la situación”, detalló el funcionario estatal.
Tras días de búsqueda del expediente, no se pudo localizar y por ende tampoco se hizo nada al respecto, por lo que ahora se están tomando otras medidas, como interponer nuevas denuncias penales ante la Fiscalía y la instalación de una mesa de trabajo para que ahora sí se dé seguimiento, además de fortalecer los procesos para evitar estas prácticas.
Aunque también se apuesta a que los maestros implicados en estos actos de corrupción acudan libremente a colaborar con las investigaciones para dar con parte de los que integran esta red y actuar con consecuencia.
“Nuestra intención no es criminalizar a los maestros, por el contrario, queremos dar con los responsables de engañar a los maestros, de engañar a los alumnos y de engañar a los padres de familia y a la sociedad en general, ¡qué bueno!, todos queremos una mejor educación para nuestros niños y niñas y estas cosas no abonan a esto”, concluyó Rodríguez Jiménez.
Modus operandi
“Hay alguien adentro de la Secretaría (de Educación) que se mete a nuestros sistemas y revisa las estructuras ocasionales de las diferentes escuelas y se dan cuenta que puede faltar un prefecto, que falta un maestro, es muy fácil que en muchas escuelas podamos encontrar esas necesidades; después se meten a otro de nuestros sistemas y detectan plazas vacantes y que tienen suficiencia presupuestal, estas plazas vacantes pueden ser no necesariamente de la escuela, pueden ser de otro municipio o inclusive de otra región del estado”, explicó el subsecretario de administración del estado, Gerardo Rodríguez Jiménez.
La red de venta de plazas hacía los oficios de presentación apócrifos y en el que ponían el número de plaza, el nombre del director, cuántas horas le asignaban, la calidad de la plaza, si era interina o de base, se lo entregaban a la persona que compró la plaza y entonces se dirigía al centro de trabajo y como el directivo requería cubrir la plaza, lo recibía.
Posteriormente el directivo tenía que hacer un oficio informando a la SEJ que habían recibido al personal enviado, pero en contados casos llegó hasta donde tenía que llegar, de lo contrario, se hubieran descubierto las irregularidades.
