Con esto legitima la corrupta construcción, acusan vecinos

Habitantes de esta zona de Zapopan prometieron que irán hasta las últimas consecuencias en el caso, porque el último resto de área verde que tenían les fue arrebatado en una simulación de recuperación de espacios

Por Rafael Hernández Guízar

En campaña, Pablo Lemus se comprometió a proteger el área verde que les quedaba a vecinos de Arcos de Guadalupe, luego de que más de la mitad les fuera arrebatado para construir torres departamentales “corruptas”; sin embargo, ayer el alcalde faltó a su promesa/Fotos: Rafael Hernández Guízar

En campaña, Pablo Lemus se comprometió a proteger el área verde que les quedaba a vecinos de Arcos de Guadalupe, luego de que más de la mitad les fuera arrebatado para construir torres departamentales “corruptas”; sin embargo, ayer el alcalde faltó a su promesa/Fotos: Rafael Hernández Guízar

Vecinos de la colonia za­popana Arcos de Guadalu­pe denunciaron ayer abusos del ayuntamiento a cargo de Pablo Lemus, señalaron que aprovechando la oscuridad de la noche, personal de la admi­nistración municipal entró a su comunidad a derribar una barda de un parque para favo­recer a un empresario.

Ayer, los vecinos de la cita­da colonia recibieron la visita de nueva cuenta de personal del ayuntamiento, quienes pre­tendían abrir el espacio entre el parque y las torres de depar­tamentos que se construyeron en el parque de su comunidad; mientras que ellos señalaban que se trataba de un procedi­miento de recuperación de es­pacios, los vecinos afirmaron que no lo permitirían.

“Aprovechándose de la os­curidad, fue la madrugada del pasado sábado 19 de enero cuando llegaron trabajadores del ayuntamiento y con plena alevosía derribaron las bardas que dividían el parque de la comunidad con los edificios de la corrupción zapopana, le­gitimando así la construcción misma, pues el argumento que usaron fue que tenían es­crituradas áreas de sesión por la constructora que dicho sea de paso, construyó arbitraria e ilegalmente en un predio que nos despojaron a todos”, señala un comunicado que en­viaron ayer los vecinos.

“Es increíble que Pablo Lemus Navarro haya aceptado como áreas verdes las azoteas de los estacionamientos subte­rráneos de estos departamen­tos, lo cual sí nos afecta a los vecinos ya que en el desarro­llo inmobiliario se les vendió a las personas departamentos por varios millones de pesos con la idea de que sus áreas verdes era el parque mismo”, sigue el comunicado.

Según los vecinos de esta colonia zapopana el personal del ayuntamiento trataba de que el parque pudiese tener la conexión con las torres de departamentos, algo que se­gún ellos, falta a juicios que se siguen ya en los juzgados federales, ya que en estos se determina primero la lega­lidad con la que se escrituró el terreno –medio parque– a nombre del equipo de futbol Carneros para luego ser ven­dido; y segundo, la legalidad de las torres de departamentos que no sólo se oponían a los planes parciales, sino también que no contaban con los per­misos adecuados al momento de su edificación.

“No vamos a permitir que se violente más el estado de derecho. Los vecinos somos claros, si Pablo Lemus no puede o no quiere defender el espacio público nosotros sí y por eso, vamos a hacer guar­dia día y noche si es necesario pero no vamos a permitir que hagan ningún tipo de movi­miento en el parque pues con­tamos con suspensiones que así lo dictaminan”.

En el mismo documento, los vecinos indicaron que el asunto ya es conocido por el alcalde Pablo Lemus, pues “en campaña prometió que defen­dería el parque, y que incluso se amarraría a un árbol de ser necesario para evitar que se terminaran de edificar estas to­rres que hoy están ya acabadas gracias a las omisiones que se cometieron en su administra­ción. Faltó a su promesa y la comunidad se lo reclama”.

Hasta el cierre de esta edi­ción, trascendió que los ve­cinos seguían en plantón en las instalaciones del parque para evitar que se continuara con la obra, en la que incluso llegó personal de seguridad pública; se informó también que analizan la posibilidad de acudir a la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalis­co (CEDHJ) a interponer una queja.