Candado contra cada cambio de gobierno

Es imperante proteger a la ciudadanía ante cualquier intento de cambio en la materia, consideró Andrew Arato, académico del departamento de Sociología de The New School for Social Research, en Nueva York

Por Elizabeth Ríos Chavarría

Andrew Arato, experto en teoría política y social, impartió una conferencia magistral en el CUCSH en materia laboral y otras problemáticas sociales en el mundo y cómo impacta culturalmente a ciertos territorios/Foto: Cortesía

Andrew Arato, experto en teoría política y social, impartió una conferencia magistral en el CUCSH en materia laboral y otras problemáticas sociales en el mundo y cómo impacta culturalmente a ciertos territorios/Foto: Cortesía

Una de las formas para proteger a la ciudadanía ante cualquier intento de cambio en materia laboral sería el anclar los derechos laborales en la Constitución, para que ante la entrada de futuras administraciones estos no puedan ser echados abajo, consideró Andrew Arato, académico del departamento de Sociología de The New School for Social Research, en Nueva York.

El experto en teoría política y social impartió una conferencia magistral en la sede Belenes del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la UdeG, en donde abordó este y otras problemáticas sociales en el mundo y cómo impacta culturalmente a ciertos territorios.

Por ello y en material laboral, señaló que si se implementaran candados políticos a fin de que no sea sencillo reformar la Constitución y derogar derechos laborales, éstos se verían salvaguardados pues no dependerían con cada cambio de gobierno como ha sucedido en el país los últimos años.

Sin embargo, para que esto sea también una realidad, el académico enfatizó como necesarias un conjunto de instituciones que den respuesta a las necesidades de la población que apoya a los regímenes populistas, los cuales en ocasiones actúan fuera de las mismas instituciones.

En este sentido, también profundizó en el tema del populismo al distinguirlo en dos clases: el de la izquierda que ve a la élite como el enemigo; así como el de derecha, donde la élite es considerada como la verdadera. Señaló que regularmente se suele ver a las otras como enemigas por no coincidir en intereses o ideologías, a pesar de que muchas sí representan a la sociedad.

Si bien no calificó al populismo como bueno o malo, pues éste puede estar sostenido por sectores de la población excluidos del sistema y decisiones políticas, sí dijo que pueden evaluarse los resultados y el contexto que lo crea, mismos que pueden ser positivos o negativos para un país.

Al respecto, agregó que en este sentido suele ser más peligroso el populismo de derecha, pues tiene a ser nacionalista, xenofóbico y excluyente; en cuanto al de izquierda, suele tener contenidos más democráticos y socialistas, aunque corre el peligro de volverse autoritario para abolir instituciones democráticas o reforzarlas.