Para una transformación profunda del servicio: Arnoldo Licea
El incremento al costo del pasaje debe darse al margen de berrinches, y acorde a la inversión que hagan los dueños de las unidades para mantenerlas en óptimas condiciones
Por Francisco Andalón López

Arnoldo Licea, del Sindicato de Avanzada del Autotransporte, criticó que el transporte público se use como “excusa para tapar lo demás y sin soluciones serias y urgentes para nuestro sector”; por esto, pidieron apoyo del gobierno estatal y del federal, subsidios, “para lograr todos los cambios que requiere el servicio”/Foto: Archivo Página 24
De 2008 a la fecha, el aumento del diésel ha sido del 71 por ciento y los principales insumos para el buen funcionamiento de los camiones que forman parte del sistema de transporte público, como llantas, aceites y filtros, balatas, retenes y baleros, elementos eléctricos y baterías pasaron de 12 mil 920 pesos a 26 mil 700 pesos, lamentó el Sindicato de Avanzada del Autotransporte.
En contraposición, el incremento a la tarifa ha sido mínimo y ha estado condicionado a los vaivenes políticos de ahí que no se pueda avanzar, porque para muchos, este tema ha sido utilizado como botín político, criticó Arnoldo Licea González, líder de este sindicato que representa a los operadores y trabaja de la mano con algunos concesionarios.
“Basta de seguir utilizando el transporte público de excusa para tapar lo demás y sin soluciones serias y urgentes para nuestro sector, queremos también una transformación profunda en el transporte público, pero necesitamos de la ayuda de los gobiernos estatales y federales, necesitamos subsidio para lograr todos los cambios que requiere el servicio que prestamos y este mejore para nuestros usuarios”.
Desde la administración pasada, los integrantes de este sindicato fortalecieron sus demandas de contar con un subsidio a la tarifa para que no se les afectaran sus ingresos, pero la respuesta fue que no, que tenían que migrar del modelo hombre-camión al de ruta-empresa si querían acceder a una mayor tarifa, algo a lo que sólo algunos estuvieron dispuestos.
Pero descartaron que se trate de un mero berrinche, puesto que buscan mejorías y que la tarifa sea de acuerdo con lo que tienen que invertir para que los camiones se mantengan en óptimas condiciones.
“Cuando solicitamos tarifa, muchos actores buscan el beneficio personal sin importar el daño generado a este sector, confunden a la población, logrando un estigma en contra del conductor y empresario”.
“Y no sucede lo mismo cuando sube la canasta básica, los combustibles, los salarios que recibe el empleado todo este tiene un gran impacto en la sociedad, la tabla inflación-salario mínimo, México desde 1935 actualizada a 2018, muestra claramente la pérdida del poder adquisitivo de las clases populares y por lo mismo echa por tierra el mito de la justicia social”.
Aunque también se les ha criticado a los transportistas por la cantidad de accidentes y muertes relacionadas con el transporte público, pero se deslindan de la responsabilidad, bajo el argumento de que por estar más tiempo en las calles, están más expuestos a accidentes.
“Todo conductor está expuesto a accidentes; el del transporte público maneja un 95 por ciento más que un particular, tiene una mayor probabilidad de participar en un accidente, sumando la falta de cultura vial y muchos otros factores, sin dejar de lado nuestra responsabilidad, claro”.
Por lo anterior, reiteraron su posición de analizar a fondo la migración del modelo hombre-camión al de ruta-empresa en donde aplique la fórmula ganar-ganar y en el caso del prepago, que sea la mejor alternativa posible, sino que se tenga que estar peleando por el pago de bienevales como ha ocurrido con la empresa concesionaria o con la propia Secretaría de Movilidad, hoy Secretaría del Transporte.
“No a la corrupción, esta lastima las fibras sociales y perjudica a inocentes; el transporte público en Jalisco, años pasados se presumía de contar con el mejor parque vehicular del país, ¿hoy en qué lugar estamos?”, cuestionó el líder del gremio.
