Para preparar a futuros profesionales: Rector

Por Elizabeth Ríos Chavarría

“Lucina” es el nombre de una mujer robot, un simulador para la atención del parto que brinda la posibilidad de crear escenarios de emergencia; mientras que “Hal” es otro simulador en versión masculina, ambos tienen sonido y movimientos apegados a la realidad humana/Foto: Cortesía

“Lucina” es el nombre de una mujer robot, un simulador para la atención del parto que brinda la posibilidad de crear escenarios de emergencia; mientras que “Hal” es otro simulador en versión masculina, ambos tienen sonido y movimientos apegados a la realidad humana/Foto: Cortesía

Con el objetivo de impulsar tecnología de punta en la enseñanza de la medicina, la Unidad de Simulación Clínica, del Centro Universitario del Sur (CUSur) de la UdeG, proporciona a los estudiantes del área de salud un espacio que les permite la formación, y el desarrollo de capacidades y destrezas ante casos clínicos, como se presentan en la vida real.

Al respecto, Ricardo Xicoténcatl García Cauzor, rector del CUSur, dijo que la unidad cuenta con diversos simuladores: uno de estos es la mesa sectra de alta resolución, que permite realizar la reconstrucción de imágenes en tercera dimensión a partir de estudios tomográficos y resonancias magnéticas, mediante una simulación real con casos clínicos humanos y de animales.

“Sólo existen 17 mesas de este tipo en el país. Tuvo un costo superior a los 100 mil dólares. Es una mesa que permite que estudiantes, profesores, cirujanos e integrantes de hospitales tengan una visión diferente de las cosas. Estamos teniendo convenios con universidades latinoamericanas y estadounidenses, haciendo proyectos de investigación”.

Como parte de esta tecnología, detalló que “Lucina” es el nombre de una mujer robot, un simulador para la atención del parto que brinda la posibilidad de crear escenarios de emergencia; mientras que “Hal” es otro simulador en versión masculina, ambos con sonido y movimientos apegados a la realidad humana.

“Lucina es un robot equipado para tener un parto normal y les da la posibilidad a los estudiantes de practicar con un robot lo que van a tener en la vida real, y sin ningún riesgo. Otro robot es ‘Hal’, un varón que tiene condiciones similares en cuanto a identificación de signos; puede tener traqueotomías y otras cosas que sirven para el área de la salud; tenemos brazos biomecánicos que permiten la canalización de vasos periféricos y, en lugar de extraer sangre a una persona, tienen brazos para dominar la técnica”.

Entre los usos que se le ha dado a esta tecnología, agregó que “Lucina” también se ha ofrecido a las escuelas secundarias para concientizar a los alumnos sobre el embarazo, en vista de los altos índices de embarazos no deseados a esa edad.

La unidad se abrió en 2016 y recibió en un inicio a más de 2 mil 500 estudiantes, demanda que ha incrementado, pues el año pasado albergó a 6 mil 916 estudiantes, de los cuales más del 60 por ciento correspondieron a médico cirujano partero.