Hay un control total del narcotráfico en distintas regiones de Jalisco: Arquidiócesis de Guadalajara
“Se tiene la percepción de que las corporaciones de seguridad, son para el control político y económico, no para perseguir delincuentes”, declara en editorial
Por Rafael Hernández Guízar

Tanto la seguridad como el desarrollo económico y la gobernanza en Jalisco, no serán posibles si no hay participación de la ciudadanía, señala la editorial del periódico oficial de la Arquidiócesis de Guadalajara/Foto: Cuartoscuro
En Jalisco no está claro el límite entre delincuentes y policías, sentenció la iglesia católica a través del periódico oficial de la Arquidiócesis de Guadalajara.
La iglesia con sede en esta ciudad capital, resaltó a través del editorial titulado “Un nuevo comienzo en el estado de Jalisco”, que la delincuencia ha rebasado a las autoridades al grado de que es “difícil” ver los límites entre policías y delincuentes.
“En Jalisco no están claros los límites entre los delincuentes y los policías, quienes se suponen deben perseguirlos. Se tiene la percepción de que las corporaciones de seguridad, son para el control político y económico, no para perseguir delincuentes”, señala en el texto.
Pero fue más allá al incluso, sentenciar que hay un control total del narcotráfico en distintas regiones de Jalisco: “Es urgente dar resultados en la materia de inseguridad pública, en el combate a la pobreza, y en desterrar la corrupción y la impunidad en las doce regiones del estado. Con el apoyo de la sociedad, se debe restablecer el Estado de Derecho, y la cultura de la legalidad. Se deber terminar con el gobierno del narco en regiones enteras de la entidad jalisciense”.
Lo anterior, hace alusión a los retos que Enrique Alfaro deberá enfrentar como gobernador jalisciense durante los primeros años de su gestión y que le acompañaría el resto del sexenio.
A esto, agrega la iglesia otros grandes compromisos que se deben trabajar por el “bienestar” de la ciudadanía.
“El mandato para el nuevo gobernador de Jalisco es muy claro: impulsar cambios profundos en el estado, por ello apuntamos una agenda de cuatro puntos necesarios para la convivencia política y social: Privilegiar el diálogo frente al choque o la controversia; promover la cultura del respeto entre los diferentes grupos sociales del Estado: culturales, poblacionales y religiosos; el cuidado del agua, que en su ciclo normal, al caer a la tierra se ensucia, se corrompe y pierde su vitalidad y marcar claramente un distanciamiento de los grupos delincuenciales, con un plan de seguridad y combate a la violencia que dé certeza a la población”.
Finalmente, indicó que tanto la seguridad como el desarrollo económico y la gobernanza en Jalisco, no serán posibles si no hay participación de la ciudadanía: “Una pieza fundamental es la participación de los ciudadanos, la sociedad civil, que se erige como contrapeso de las decisiones tomadas por los poderes que pueden violentar garantías individuales o contradecir las leyes fundamentales. Para los ciudadanos católicos, el camino para el cambio es la participación activa en la sociedad, con base en los principios de solidaridad, bien común y la opción por los pobres, más vigentes que nunca”, señala la editorial del periódico oficial de la Arquidiócesis de Guadalajara.
