Ayuntamiento de Tlajomulco, oídos sordos
Por Rafael Hernández Guízar

Entre los mismos vecinos han tenido que montar operativos para apresar a los rateros, y ellos mismos hacerlos desfilar desnudos o ponerles palizas a manera de escarmiento, porque la policía sólo llega cuando ya se consumaron las ejecuciones o robos/Foto: Archivo Cuartoscuro
Vecinos del fraccionamiento Villa Fontana Aqua en Tlajomulco de Zúñiga denunciaron ayer la desatención del gobierno municipal a cargo de Salvador Zamora.
En este fraccionamiento donde hace un par de meses se encontraron varios cuerpos de desaparecidos en una de las casas abandonadas –que abundan en la zona– uno de los principales problemas según se reportó por los vecinos es la inseguridad que les aqueja, ya que la patrulla casi no pasa y la capacidad de repuesta de la comisaría general es prácticamente nula.
Debido a esto, los robos se han desatado sin que haya quienes paguen por ello, lo cual es uno de los motivos que orilla a la ciudadanía abandonar sus viviendas pero no sólo eso, sino que también, ha ocasionado que quienes aún viven en el sitio, hagan justicia por mano propia según se denunció.
Entre los mismos vecinos han tenido que montar operativos para apresar a los rateros y ellos mismos, hacerlos desfilar desnudos en algunos casos, a manera de reprimenda, a lo que se suman golpizas que los mismos vecinos deben propinarle a los amantes de lo ajeno como escarmiento, lo cual ha sido documentado en redes sociales como Facebook.
Al problema de la inseguridad se agrega la mala calidad del alumbrado y desatención de parques y jardines, algo que da oportunidad de que se tenga un clima idóneo para la comisión de delitos como el robo a persona.
Asimismo, falta agua potable pues en algunas partes de este enorme fraccionamiento sólo hay agua potable unas horas al día lo cual hace también que los habitantes deban gastar en comprar pipas de agua por alrededor de 300 pesos.
Por cierto que cubrir todos estos rezagos fue una de las promesas de Salvador Zamora en su campaña con miras a la presidencia municipal, algo que los habitantes están a la espera de que sea materializado.
