Trabajan a marchas forzadas en el entronque con Juan Pablo II
“Nos va de la patada, es un trafical ahorita… No hay ningún elemento de vialidad para agilizar la circulación o mínimo para controlar el tráfico”, lamentan automovilistas
Por Francisco Andalón López

Desde el 13 de julio pasado se inició la obra de repavimentación con concreto sobre Periférico Norte, que iría de Artesanos a la calzada Independencia, pero posteriormente se amplió esta obra, llegando hasta el entronque con Juan Pablo II, lo que ha complicado la circulación en más de cuatro meses que tiene esta obra/Foto: Francisco Tapia
A marchas forzadas, es como se trabajan en Periférico Oriente para concluir las obras de repavimentación con concreto hidráulico que se realiza antes del entronque con calzada Juan Pablo II al transitar de Poniente a Oriente y que genera severa carga vehicular, principalmente en horas pico.
Desde el 13 de julio pasado se inició la obra de repavimentación con concreto sobre Periférico Norte, que iría de Artesanos a la calzada Independencia, pero posteriormente se amplió esta obra, llegando hasta el entronque con Juan Pablo II, lo que ha complicado la circulación en más de cuatro meses que tiene esta obra, de acuerdo con algunos automovilistas entrevistados por Página 24.
“Pues nos va de la patada oiga, es un trafical ahorita, no dicen nada, hay un letrero, que está muy atrás (para avisar por las obras), pero no hay ningún elemento de vialidad para agilizar la circulación o mínimo para controlar el tráfico”, consideró Francisco Gutiérrez.
“Pues mal, vea el trafical, supuestamente van a arreglar las avenidas pero no sé cuándo vayan a terminar. Yo vivo aquí a dos minutos, pero todos los días desde que iniciaron las obras ha sido una complicación para poder salir o llegar a casa”, cuestionó Esmeralda, una automovilista que a diario pasa por este punto.
“Pues ahorita yo creo que pues están arreglando está bien, no sé por qué razón está cerrado”, se preguntó Rafael Martínez, puesto que existe un tramo de Periférico, a la altura de Santa Cecilia, que se ha concluido con la colocación del concreto pero no se puede transitar aún, como si esperaran a que seque el cemento.
A la altura de las instalaciones de la policía de Guadalajara, los automóviles tienen que circular a contraflujo, lo que implica una reducción considerable en los carriles de circulación; para quienes transitan de Oriente a Poniente sólo tienen un carril de circulación mientras que quienes van en dirección opuesta tiene dos carriles, pero que resultan insuficientes.
Y es que en esta zona se encuentra un semáforo que detiene aún más el tránsito. Para quienes pretenden dar vuelta hacia calzada Juan Pablo II se tienen que esperar a la vuelta por lo que se genera una fila de varios metros, aunado a que existen algunos automovilistas que pretenden evitar las filas y esperar a que alguien les ceda el paso o a metérseles a fuerzas, que lo único que hacen es complicar la circulación.
Al pasar el tramo con obras, regresa el pavimento a los carriles de circulación, pero con ello los baches, que hay de diferentes tamaños a lo largo de la vía.
