La gente no lee; los libros no se venden
De acuerdo con panelistas en foro de la FIL, la literatura es más un estilo de vida que una forma de ganarse el pan, por ser una disciplina difícilmente rentable
Por Rafael Hernández Guízar
Escribir y vivir de ello es todo un reto, pese a ello, Latinoamérica está más viva que nunca en las letras aseguraron ayer varios escritores en el marco de la feria internacional del libro.
Ayer, escritores de países de Latinoamérica se dieron cita en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) para analizar los retos que supone vivir de las letras en un mundo en donde según cifras internacionales, la venta de libros va a la baja y es cada vez una empresa más difícil.
Andrés Burgos, escritor colombiano, indicó que ganarse la vida de las “regalías” de los libros que se puedan escribir es una misión complicada, por lo que él mismo prefiere incursionar en otras disciplinas afines pero más rentables.
“Yo para poder escribir, escribo; yo hago cine, escribo cine, escribo para televisión y debo reconocerlo, para cobrar soy muy puto, cobro. Tengo que hacer dinero para luego gastarlo haciendo cine y escribiendo libros y no tengo problemas con eso”, señaló.
Y es que a decir de este autor, la literatura es más un estilo de vida que una forma de ganarse el sustento, algo en lo que coincidió el mismo Alejandro Zambra, escritor chileno quien dijo que en su caso particular, fue a través de la docencia como logró financiar su carrera en el mundo de las letras.
Sin embargo, no sólo es la dificultad económica la que pone obstáculos a los escritores jóvenes, sino también el transitar de un mundo de los clásicos a las nuevas propuestas.
“Cuando yo era pequeño y estaba de seis años, que estaba todo sensiblón en el pupitre escribiendo, nunca faltaba el que dijera ‘mira, quiere ser el nuevo Neruda’, es clásico, porque Pablo Neruda por ejemplo, siempre ha sido el rival a vencer y lo digo en el buen sentido, porque era él y no había nada más, gracias a Dios que en la poesía chilena, luego llegaron contrapesos como Nicanor Parra (…); es la literatura un espacio donde se va dando esa competencia entre los autores por la misma sociedad y que ya hemos llegado a algo que es más que sólo matar al padre, en la literatura es más algo entre hermanos, es entre familia”.
En esta mesa de discusión, estuvieron también presentes autores como Rodrigo Fuentes y José Urriola; todos coincidieron en que la literatura es algo más complicado, pero a la vez una pasión que obliga a los que se embarcan en esa travesía a transitar por indistintas formas de hacerse de recursos, para luego regresar a las letras.
