La obra tiene cuatro meses de retraso… ¡y salen con esto!

Como si se les hubiera olvidado instalar algo, ayer trabajadores de esta obra abrieron una zona en Independencia y Alcalde, a pasos de la presidencia tapatía, cuando el tramo ya estaba remodelado

Por Francisco Andalón López

Aunado a que los obreros están destruyendo varias partes de lo que recién construyeron –sin la debidas precauciones–, también los bolardos instalados tienen reflejantes deficientes, mismos que la gente se lleva como si fuera una especie de recuerdo/Fotos: Francisco Tapia

Aunado a que los obreros están destruyendo varias partes de lo que recién construyeron –sin la debidas precauciones–, también los bolardos instalados tienen reflejantes deficientes, mismos que la gente se lleva como si fuera una especie de recuerdo/Fotos: Francisco Tapia

Continúan las obras en el paseo Alcalde para peatonalizar esta zona del centro histórico, luego de casi ya cuatro meses de retraso, aunque también se ha podido ver cómo algunas zonas son destruidas pese a que parecía que ya estaban concluidas, tal como ocurrió ayer en la esquina de Independencia y Alcalde, en donde trabajadores se encargaron de taladrar parte del suelo para retirarlo, como si se les hubiera olvidado construir algo.

Mientras los trabajos se realizaban, una densa nube de polvo cubría las inmediaciones del palacio municipal de Guadalajara, algo que llamó la atención de quienes pasaban por ahí, porque no se tomaron las medidas de prevención necesarias para evitar este tipo de molestias aunado a que se estaba destruyendo parte de lo que ya había sido construido.

“Mire nomás, nosotros que pensábamos que ya habían acabado las obras aquí nos dimos cuenta apenas hace ratito que no, porque ya están destruyendo el concreto”, señaló una comerciante de las inmediaciones que optó por el anonimato y quien añadió que no se les indicó qué es lo que se haría o el motivo por el cual se estaba demoliendo parte del concreto estampado.

“Pues yo diría que ya así lo dejaran, porque la verdad es que sí nos ha pegado todo aquí, las obras del tren, ahora esto y luego ¿qué más sigue?”, cuestionó otro comerciante que también optó por no dar su nombre.

Aunado a esta situación se encuentra el hecho que en los bolardos que se instalaron desde hace ya algún tiempo se colocaron unos reflejantes que resultaron deficientes, puesto que muchos ya se han desprendido, lo que da pie a que la gente se los lleve como si se tratara de una especie de recuerdos, dado que se trata de calcomanías que fácilmente se despegan.

El 2 de febrero del año pasado comenzó la peatonalización de avenida Alcalde, en donde se detalló que habría zonas mixtas y en algunos puntos se restringiría la circulación de vehículos, como a la altura de El Santuario, de Juan Álvarez hasta Manuel Acuña, en la zona de Catedral, de Independencia a Juárez y en la zona de los templos de Nuestra Señora de Aranzazú y San Francisco.

Las obras, según se dijo en aquella ocasión, concluirían en junio de 2018 y se realizarían en un tramo de 2.5 kilómetros, por lo que sería el paseo peatonal más grande y la avenida más bonita de México, según el gobernador Aristóteles Sandoval.

“Y va a ser el circuito mejor conectado en materia de movilidad de toda la Zona Metropolitana de Guadalajara (…); van a dejar de pasar 100 mil autos, pero van a pasar más de 200 mil peatones al día, los comercios se verán beneficiados.

Los 2.5 kilómetros abarcan 28 cuadras, se pretende plantar dos mil árboles, instalar 91 fuentes, 561 bancas, 165 mesas, 22 bahías de carga y descarga, 178 luminarias, 25 semáforos vehiculares y 70 peatonales y se invertirán 240 millones de pesos.