Conflictos con vecinos, inseguridad, falta de baños…

El gobierno de Guadalajara les cobró buen dinero por instalarse para ofrecer sus productos navideños, y a la vez se desentendió de sus problemas, como falta de mediación, nulo patrullaje y servicios básicos, entre otras cuestiones, lamentaron 

Por Francisco Andalón López

Uno de los problemas que tenían es la cercanía con la cancha de futbol ubicada en el parque, a un costado de donde se instalan los comerciantes; como nadie se hacía responsable por los daños causados a la mercancía, tuvieron que instalar (con su propio dinero) malla ciclónica para evitar más problemas/Fotos: Francisco Tapia

Uno de los problemas que tenían es la cercanía con la cancha de futbol ubicada en el parque, a un costado de donde se instalan los comerciantes; como nadie se hacía responsable por los daños causados a la mercancía, tuvieron que instalar (con su propio dinero) malla ciclónica para evitar más problemas/Fotos: Francisco Tapia

Un problema social está a punto de explotar en las inmediaciones del parque El Refugio, en donde se ubica el tianguis navideño, debido a que jóvenes que acuden a jugar a la cancha de futbol golpean continuamente los puestos de los comerciantes, quiebran su mercancía y no hay quien responda por ello.

“Es un tanto molesto que jueguen con su pelota y nos estén golpeando los puestos, nos tumben la mercancía”, consideró Ernesto, uno de los comerciantes del tianguis.

“Les quiebran sus muñecos y luego corren, ya no les pagan o se van, son muy groseros los muchachos y luego vienen a drogarse ahí a las canchas, diario huele a mariguana ahí en la mañana”, indicó Sandra, otra comerciante temporal.

“De repente que vuelen los balones, que caigan encima de los puestos, que quiebren las mercancías y como se toma como un accidente nosotros para evitar ese tipo de accidentes pusimos una malla protectora ahí en la portería para que ya no estén volando los balones y no se cree un conflicto entre los vecinos y los comerciantes”, señaló Milton Sáenz, coordinador del tianguis navideño.

Para evitar que continuamente se vuele el balón, los comerciantes tuvieron que pagar por la instalación de una malla para que éste no se volara por el lado de la portería, puesto que en el ayuntamiento de Guadalajara no se hizo nada al respecto y antes de que se complicara aún más la relación con los vecinos, los comerciantes tuvieron que tomar acciones en beneficio de todos.

“Nosotros venimos a trabajar y no a buscar un conflicto con las personas que vienen a reunirse aquí, cada quien viene a lo  que le interesa, a nosotros es a darle alegría a las familias, a decorar las casas, las oficinas, nosotros venimos a cooperar junto con el ayuntamiento en lo que nos corresponde, ya lo que pase alrededor de la colonia ya es asunto de los colonos de la misma colonia”.

Inseguridad, a la orden del día

Otro problema de estos comerciantes es la drogadicción que se da en la zona, aunado a los malandrines que acuden a hacer de las suyas en gran medida por la falta de vigilancia de policías municipales, sin importar que existe un módulo en las inmediaciones del parque, pero la comodidad de los elementos les impide caminar por los alrededores.

“Hay un módulo de policía allí pero ellos sólo hacen presencia en su módulo, pocas veces se les ve rondar, pocas veces se les ve pasar por aquí, es muy raro, es muy extraño, ellos casi no salen de su módulo”, de acuerdo con Milton Sáenz.

“Policías no se han visto, los efectivos que se encuentran en el parque no salen de su área, no hacen un rondín por la zona porque si lo hicieran se darían cuenta de toda la drogadicción que hay en el parque y se evitarían todo ese tipo de cosas”, según Ernesto.

“Alrededor hay muchos maleantes que no son de aquí, nosotros somos una cosa que (vende) artículo navideño para que no se borre la tradición de todo esto”, de acuerdo con doña Refugio, también comerciante del tianguis.

Para solventar esta necesidad, los comerciantes tuvieron que contratar a una compañía de seguridad privada para que vigilen la zona y por las noches estén en vela evitando que alguna persona intente llevarse los artículos de la venta.

Otras complicaciones

Otros problemas a los que se enfrentan los comerciantes es a la falta de baños en la zona, por lo que los comerciantes tienen que pagar a vecinos para poder hacer uso de ellos o a otros comercios que se ubican en las inmediaciones del parque, lo que resulta absurdo, puesto que se construyeron baños por las canchas deportivas pero que nunca están abiertos.

“Aquí no los han abierto, entonces pedimos que nos pongan unos baños de los que traen aquí (…) tenemos una casa que nos da permiso, que nos cobra cinco pesos, la otra las pizzas nos cobran cinco, tenemos la necesidad de que aquí los clientes vayan al baño y eso, entonces queremos unos baños también”, según doña Refugio.

También pagan por su propia servicio de basura, pues aunque en el lugar se encuentra un punto limpio, es insuficiente para toda la basura que se genera, por lo que algunos comerciantes lamentan que el Ayuntamiento sólo cobre y se desentienda de los servicios que tendría que ofrecer.