Serían idóneas si las realizara el INE, pero no

El presidente electo de México ya tiene incluso definida una fecha de inicio de las obras del llamado Tren Maya; pese a esto, se preguntará a la ciudadanía si quiere el proyecto o no 

Por Francisco Andalón López

Es ocioso el ejercicio de consultas ciudadanas llevado a cabo por Andrés Manuel López Obrador, presidente electo de México, porque ya tiene tomadas las decisiones y solamente pretende validar algo simulando una participación ciudadana, de acuerdo con Xavier Orendáin de Obeso, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) de Guadalajara.

Lo anterior se desprende del anuncio de la realización de una segunda consulta ciudadana para la construcción del llamado Tren Maya, que se realizará entre el 24 y 25 de noviembre, puesto que ya hasta se anunció la fecha de inicio de la obra cuando el presidente ya esté en funciones, para el 1 de diciembre, de ahí que lo único que tiene que hacer el mandatario nacional es ejercer su poder constitucional, según Xavier Orendáin.

“Si finalmente él ya decidió que quiere hacer el Tren Maya que ejerza su voluntad constitucional y ejerza el poder, ejerza el mando y lo ejecute, sin duda hay datos duros donde en Coyoacán se registraron cuatro votos por minuto, eso te da una teoría de fila enorme que nunca podíamos ver”, señaló al hacer referencia a la consulta pasada sobre el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México.

Aunque el empresario consideró que este tipo de consultas serían idóneas si se realizaran por los organismos que tienen esta función, como es el caso del Instituto Nacional Electoral (INE), con lo que entonces sí se validarían adecuadamente los resultados, no como ocurrió en el pasado, en una consulta en donde hubo gente que votó varias ocasiones.

Supuestamente, la cancelación de esta terminal aérea en Texcoco ya estaba prevista, dado que fue una de las promesas de campaña, por lo que sólo se pretendía buscar el apoyo ciudadano para decir que la gente estaba en contra de esta obra y para ello se contaba con una alternativa mucho mejor, como lo es la ampliación de la terminal aérea de Santa Lucía.

Por ello es que también el domingo 11 de noviembre más de 5 mil personas se manifestaron en las calles de la ciudad de México para oponerse a los resultados de la consulta, que decían no al nuevo aeropuerto, sin importar que los millones de pesos que se han invertido en el proyecto se perderán.

Pese a todo esto, López Obrador se mantiene firme en la intención de realizar una segunda consulta ciudadana por su cuenta para la construcción de este tren Maya que beneficiará al sureste del país.

“El día 24 y 25 de este mes vamos a llevar a cabo una amplia consulta ciudadana para preguntarle a los mexicanos, no sólo a los habitantes del sureste, sino a todos los mexicanos su opinión sobre este proyecto del Tren Maya”, según el presidente electo.