Requiere ajustar detalles: Activistas

Se requiere analizar a fondo los materiales con que están hechos estos productos para determinar cuáles deben ser prohibidos en su totalidad, cuáles tienen que regularse y cuáles no tienen complicación alguna para poder entregarse a los consumidores

Por Francisco Andalón López

Sofía Chávez, de Casa Cultura, Educación, Medio Ambiente, detalló que “como organización civil tenemos meses estudiando las legislaciones a nivel mundial en este tema para hacer una propuesta mucho más robusta” respecto del uso y prohibición de determinados materiales/Foto: Francisco Tapia

Sofía Chávez, de Casa Cultura, Educación, Medio Ambiente, detalló que “como organización civil tenemos meses estudiando las legislaciones a nivel mundial en este tema para hacer una propuesta mucho más robusta” respecto del uso y prohibición de determinados materiales/Foto: Francisco Tapia

Está incompleta la reforma para sacar de circulación las bolsas y popotes de plástico, puesto que hay algunos productos que podrían ser reutilizables y otros ya cuentan con procesos para que sean biodegradables, consideró Sofía Chávez Arce, de Casa Cultura, Educación, Medio Ambiente (CEM).

De acuerdo con esta activista medioambiental, lo que se requiere es hacer un análisis a profundidad sobre los materiales con los que se encuentran hechos estos productos para determinar cuáles deben ser prohibidos en su totalidad, cuáles tienen que regularse y cuáles no tienen complicación alguna para poder entregarse a los consumidores.

“Es un tema complejo, es un tema que en la Unión Europea se ha estado trabajando muchísimo, se han estado sacando ciertas iniciativas de ley en la que diferentes tipos de plástico se regulan de diferentes maneras, unos se prohíben, otros se regulan, otros se pide que tengan componentes reciclados, entonces creemos que es un tema que requiere mucho estudio”.

“De hecho nosotros como organización civil tenemos meses estudiando las legislaciones a nivel mundial en este tema para hacer una propuesta, además de la que ya está, hacer una propuesta mucho más robusta respecto a este tema que a lo mejor incluye a otros plásticos, pero que esté basada en experiencias y en términos científicos como mucho más, que estemos seguros que va a dar resultados”.

Esta declaración fue hecha por Chávez Arce durante la entrega del certificado a la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet) por ser un espacio libre de unicel, por lo que se tuvo un proceso largo y complicado para erradicar este plástico que podría durar más de mil años en los ecosistemas, por lo que se considera que es altamente contaminante.

Para lograrlo, se tuvo que hablar con los proveedores de comida de la dependencia para buscar alternativas de traslado de alimentos. Por ejemplo, por las mañanas llegaban los trabajadores con sus tuppers vacíos, luego iba personal del proveedor a recogerlo y cuando era la hora de la comida se los regresaban a los dueños llenos de comida.

En otros casos se logró que los proveedores llevaran la comida en recipientes de cartón, por lo que el tratamiento que tiene este tipo de material es diferente al del plástico con el que está hecho el unicel y que según se contabilizó, alcanzaba las 160 piezas por semana en la Semadet o lo que es lo mismo, mil 704 piezas por año.