El narco se ensaña con la autoridad
Tan sólo en octubre se registraron dos ataques a patrullas de esta corporación, en la zona de Tala; lo peor es que esto ocurre desde marzo de 2015, y sigue en aumento
Por Francisco Andalón López

En el más reciente atentado, ocurrido la madrugada del 16 de octubre, un comando emboscó a seis policías que transitaban por la carretera Ameca-Teuchitlán; les disparando con armas largas y lanzaron granadas, dejando a tres policías heridos, de los cuales uno está grave/Foto: Archivo Página 24
Los atentados contra policías federales no es algo nuevo en Jalisco. El último atentado se registró la madrugada del 16 de octubre, cuando alrededor de las tres de la mañana un comando emboscó a seis policías que transitaban por la carretera que va de Ameca a Teuchitlán, a quienes atacaron con rifles de grueso calibre, así como granadas de fragmentación, dando como saldo tres policías lesionados, de los cuales, uno se encuentra herido de gravedad.
Pero apenas una semana antes, ya se había registrado una agresión directa contra dos policías federales en esta misma carretera de la región Valles. En el kilómetro 008+00 de la carretera Ameca-Mascota, a la altura del municipio de Tala, quedó una patrulla con múltiples balazos, mientras que en su interior quedó muerto el oficial Sinhoe Molina Hernández, mientras que otro policía con cargo de subinspector quedó herido.
El 19 de marzo de 2015, será un día que no olvidarán elementos de la Gendarmería de la policía federal, quienes fueron emboscados en el corredor agrícola-industrial Guanajuato-Jalisco, en el municipio de Ocotlán.
Estos elementos transitaban en siete camionetas cuando fueron interceptados por dos vehículos, de cuyo interior bajó una persona con un rifle de alto poder y disparó contra los gendarmes, quienes tuvieron que resguardarse detrás de sus unidades para repeler la agresión.
Pero el delincuente no estaba solo, por lo que enseguida llegaron cuando menos 10 camionetas con civiles armados, quienes atacaron a los policías; estos huyeron y como pudieron se resguardaron en casas y tuvieron que enfrentarse a balazos hasta que se les acabaron las municiones, porque el apoyo, tardó en llegar, por lo que por las calles se pudo observar al día siguiente rastros de sangre de los policías que huían heridos.
Al final el saldo fue de once personas muertas: cinco gendarmes de la policía federal, tres presuntos delincuentes y tres civiles que nada tuvieron que ver con el enfrentamiento, como un menor de 14 años de edad, además de ocho policías heridos, de los cuales, uno se encontraba grave.
Enfrentamientos sin muertos ni heridos
Mientras que el 18 de julio de este año, se registró un enfrentamiento entre policías federales y civiles armados en el municipio de Tepatitlán, en la población conocida como Milpillas, sin que los elementos pudieran detener a alguno de los responsables, quienes huyeron a pie tras el atentado que no registró muertos ni heridos.
Pero los policías federales no sólo se han enfrentado contra delincuentes, sino que el 17 de abril de este año, policías municipales de Ocotlán se enfrentaron a balazos con los federales que iban vestidos de civil y que supuestamente realizaban un operativo encubierto, quienes al ser descubiertos por los municipales, intentaron amedrentarlos apuntándoles con sus pistolas.
Esto provocó que se iniciara un tiroteo y posteriormente una persecución, que culminó cuando los federales ingresaron a sus instalaciones que tienen en dicha municipalidad, sin que permitieran el paso de policías de Ocotlán, quienes al detectar al grupo de civiles armados en las inmediaciones de la central camionera, les pidieron que se identificaran, pero estos, con prepotencia, se negaron a acatar las indicaciones y provocaron el enfrentamiento.
