Policías estatales ponen vallas y vigilan por la romería
Desde las primeras horas, quienes pasaron por este punto descubrieron que el Paseo Hospicio estaba resguardado por rejas, lo que generó que todos tuvieran que caminar por un costado o buscar otras rutas alternas, como el Paseo Degollado
Por Francisco Andalón López

Además del riguroso enrejado alrededor del centro tapatío, una cantidad considerable de policías estatales, principalmente, realizaban recorridos a pie, en tanto que otros daban rondines en bicicleta/Fotos: Francisco Tapia
El centro de Guadalajara permaneció “enrejado” desde ayer, por la romería de la Virgen de Zapopan, algo que molestó a algunos habitantes de la ciudad, que pretendían pasar sin complicación alguna por el primer cuadro, además de que desearían poder estar más de cerca de La Generala en su regreso a casa, la Basílica de Zapopan.
Desde las primeras horas, quienes pasaron por este punto se dieron cuenta de cómo había una gran cantidad de vallas por el Paseo Hospicio, que provocaba que la gente tuviera que caminar por un costado o buscar otras rutas alternas, como el Paseo Degollado, mientras que una cantidad considerable de policías estatales, principalmente, realizaban recorridos a pie.
Algunas personas se preguntaban por qué se habían colocado estas vallas y al explicarles que se trataba de una medida de seguridad para que la imagen de la también llamada Reina del Lago de Chapala tuviera la llamada misa de patrocinio en la explanada del Instituto Cultural Cabañas para luego encaminarse hacia la Catedral Metropolitana, en donde pasó la noche.
“A mí no me gusta que el centro de la ciudad esté así, como si la gente no tuviera libertad de paso; ¿no dicen que las calles son libres y que cada quien decide caminar por donde quiere?”, cuestionó una comerciante de la zona que optó por el anonimato para evitar represalias.
“Fíjese, ni sabía eso que me dice (sobre la seguridad como parte de la Romería); yo vengo de visita y resulta que no puedo pasarme ahí en medio para tomarme una foto con el (Instituto Cultural) Cabañas de fondo”, lamentó Carmen Ruvalcaba, visitante de Michoacán.
Aunque también hubo otras personas que consideraron que este tipo de medidas coadyuvan a lograr que la gente se siente más segura y que no existan situaciones que pongan en riesgo a los feligreses que acuden desde la noche a acompañar la imagen.
“Yo creo que está bien que pongan esas cosas (las vallas), así la gente está más ordenada y no vaya a ser que un loco se acerque y quiera hacerle algo a la virgencita”, señaló la señora María de Jesús, quien dijo estar lista para hoy hacer el recorrido de la virgen.
Desde ayer, un ‘ejército’ de inspectores del Ayuntamiento de Guadalajara también realizaba recorrido por la zona centro, puesto que se permitió la instalación de comerciantes ambulantes y se revisaba que no hubiera alguno sin contar con el permiso correspondiente, por lo que tenían hasta listas de cada uno de los que debían estar instalados y el lugar avalado por el cabildo.
