Debe cambiar el modelo de atención a pacientes: Experto
Por Elizabeth Ríos Chavarría

“Si tomamos en cuenta que 80 por ciento de nuestra población está en la pobreza o extrema pobreza, y que entrar a la atención en salud de las instituciones públicas tiene ciertas reglas, muchas personas no optan por esos espacios”, sino por la medicina tradicional, explicó Javier García, del IMSS/Foto: Cortesía
Una de las alternativas viables de salud para el sector de la población más pobre y alejada de las zonas urbanas es la medicina tradicional, razón por la cual médicos alópatas deben aprender a convivir con mencionadas opciones; señaló Javier García de Alba, jefe de la unidad de Investigación Social, Epidemiología y Servicios de Salud del IMSS.
En el marco del primer simposio de Terapias Alternativas y Tradicionales, organizados por el CUCS de la Universidad de Guadalajara (UdeG), el experto dijo que estas alternativas son comunes en las zonas rurales más apartadas y en las más marginadas de las ciudades.
“El 80 o 90 por ciento de las personas resuelven sus problemas físicos a través de esas medicina tradicionales, y una cantidad menor acude a la medicina alopática, sobre todo en el primer nivel de atención. La gente no va a dejar de acudir a su acervo cultural, y si tomamos en cuenta que 80 por ciento de nuestra población está en la pobreza o extrema pobreza, y que entrar a la atención en salud de las instituciones públicas tiene ciertas reglas, muchas personas no optan por esos espacios”.
Por ello, manifestó que los médicos actuales y las instituciones de salud sobre todo, deben ser más humildes en la atención del paciente y en la forma en que abordan las enfermedades, por las condiciones en las que viven muchos.
“El modelo de atención tal como está instituido no es lo mejor, debería haber equipos de salud con más nutriólogos, trabajadores sociales, educadores físicos y psicólogos, que den atención integral al paciente; porque el médico sólo está entrenado para el diagnóstico terapéutico de la enfermedad, pero para la prevención está poco entrenado”.
Afirmó que aunque en México hay un reconocimiento de la multiculturalidad y la Constitución ordena el aprovechamiento de la medicina tradicional, no existe un marco legal que sustente estas alternativas médicas, e incluso algunas de estas prácticas han quedado fuera del marco regulatorio, sin que esto impida que se practiquen de manera común.
“Esto implica que hay que dar una atención comprensiva desde el punto de vista cultural y no desde el punto de vista etnocéntrico, asumiendo que yo soy el que sé y el otro es el subordinado. Esto necesita una relación más horizontal y un respeto por el otro”, agregó.
