Sin fecha para consulta
Por Arturo Rodríguez
Agosto 13, Ciudad de México (apro).- A punto de cumplirse el plazo que Andrés Manuel López Obrador planteó como límite para contar con un dictamen técnico sobre el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), aún no hay un mecanismo definitivo sobre la consulta ciudadana que el presidente electo prometió llevar a cabo.
Sin embargo, adelantó que podría ser una encuesta o la instalación de mesas en las que se escuche la posición ciudadana respecto del proyecto.
En conferencia de prensa, el presidente electo anunció que el próximo miércoles 15 por la noche se reunirá con los expertos que le entregarán un dictamen sobre el NAICM, mismo que se enviará a las asociaciones y colegios de ingenieros para su análisis.
El lunes 6, López Obrador se reunió con asociaciones de ingenieros civiles, con la presencia de Carlos Slim, uno de los contratistas más interesados en el actual NAICM. Ahí, el político tabasqueño ofreció que sean dichas asociaciones las que analicen el dictamen que su grupo de técnicos emitirá el 15 de agosto.
A lo anterior se refirió ayer por la tarde de nueva cuenta, para luego advertir que el documento también se someterá a otras consultas con técnicos y, posteriormente, dar inicio a un debate al respecto.
De hecho, López Obrador solicitó a los medios de comunicación que abran sus espacios para que se escuchen todas las voces y opiniones sobre el polémico megaproyecto aeroportuario. Luego, iniciará la consulta “tanto en este asunto y con todos los asuntos de interés público”.
Además, aseguró que la consulta será vinculatoria, esto es, que el resultado será lo que ocurra.
“El método puede ser uno u otro, puede ser encuesta, no deja de ser una consulta, buscando que sea lo más amplia posible, objetiva, apegada a la realidad; el otro método puede ser instalar mesas para recoger la opinión de los ciudadanos, pero será (en cualquier caso) vinculatoria”, puntualizó.
Cabezas de Fonatur y Consejo de Promoción Turística
El presidente electo Andrés Manuel López Obrador confirmó ayer los anuncios respecto de quienes ocuparán posiciones en el arranque de su gobierno, que en esta ocasión correspondieron al sector turismo.
En compañía del próximo secretario del ramo, Miguel Torruco Márquez, el tabasqueño dio a conocer que será Rogelio Jiménez Pons el director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), mientras que Gabriela Cámara encabezará el Consejo de Promoción Turística (CPT).
El futuro presidente sostuvo que la decisión sobre esos dos nombramientos fue tomada en acuerdo con Torruco Márquez y el próximo secretario de Hacienda, Carlos Urzúa.
“Vamos a tener este equipo para llevar a cabo proyectos turísticos, fomentar esta actividad económica que es muy importante”, expuso López Obrador.
También aprovechó la presentación para anunciar el principal proyecto turístico anunciado hasta ahora, como lo es el Tren Maya, que pasará por Tabasco, Campeche, Chiapas, Yucatán y Quintana Roo.
Desde el 20 de julio, Miguel Torruco anunció en Twitter la próxima designación de Jiménez Pons quien, por su parte, había perfilado desde el mes pasado algunos aspectos del plan ferroviario en reuniones con empresarios.
Jiménez Pons es arquitecto con larga trayectoria en el sector privado, en tanto Gabriela Cámara es empresaria restaurantera, conocida por su participación en Grupo Contramar, con presencia en México y Estados Unidos.
Ampliación
Con esquema de inversión mixta, en el que la mayor parte de los recursos provendrán de la iniciativa privada, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador anunció una ampliación de su proyecto para la construcción del llamado “Tren Maya”.
En rueda de prensa, López Obrador expuso que el ferrocarril, cuya función será turística, se ampliará de 800 a mil 500 kilómetros con un costo estimado entre 120 mil millones y 150 mil millones de pesos.
La obra, que prevé se concluya en cuatro años, incluirá ahora los estados de Campeche y Yucatán, que no estaban considerados en el proyecto original del trazo que pasaría por Chiapas, Tabasco y Quintana Roo.
Para su realización, el presidente electo sostuvo que empleará los recursos del impuesto al turismo, estimados en unos 7 mil millones de pesos anuales, mientras que el resto sería aportado por una sociedad con inversionistas privados a partir de una convocatoria que su gobierno emitirá el mismo 1 de diciembre.
Acompañado por el próximo titular del sector, Miguel Torruco Márquez, cuyo equipo sostuvo ayer por la tarde una reunión con el próximo mandatario, se enfatizó que existe ya un derecho de vía del Ferrocarril del Sureste, que no ha sido concesionado, lo que implica mayor factibilidad en la realización de la obra.
En su oficina de la colonia Roma de esta ciudad, el tabasqueño destacó que el proyecto beneficiará a una de las regiones “con mayor importancia cultural en el mundo”, al insistir en que generará empleos en la zona económicamente menos avanzada del país.
Rioboo, de visita
La casa de transición, cómo se ha dado en llamar a la oficina que ocupa el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, fue objeto de una visita peculiar: la del empresario de la construcción José Maria Rioboó Martín, señalado en campaña como favorito del lopezobradorismo.
Rápido, tratando de abrirse paso entre los reporteros que esperaban en la esquina de Chihuahua y Monterrey, en la colonia Roma, Rioboó declinó hacer declaraciones y se retiró del sector.
El perfilado secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, salió al paso cuando dejó la sede de la ‘presidencia electa’, aunque sin abundar en detalles.
“Es gente que está colaborando con nosotros en el análisis del proyecto, con el gobierno federal, respecto al Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM)”, dijo.
Durante la campaña presidencial, José Maria Rioboó fue señalado por el excandidato panista, Ricardo Anaya, como beneficiario de obra pública en los gobiernos de López Obrador y Marcelo Ebrard, enfatizando que fue crítico del proyecto del NAICM por su exclusión en los procesos licitatorios.
La semana pasada, una sala especializada del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resolvió, en una controversia interpuesta por el empresario, que fue difamado por Anaya durante el tercer debate presidencial y en actos posteriores a ese.
