Iremos con todo contra maltrato animal, insiste Enrique Ibarra

Según el presidente municipal tapatío, los mismos usuarios dieron la bienvenida al cambio de hacer este tipo de turismo en la ciudad; sin embargo, en realidad son pocos o nadie los que buscan subirse a estos aparatos

Por Elizabeth Ríos Chavarría

Aunque la semana pasada la Secretaría de Cultura declaró este tipo de paseo tradicional como patrimonio de Jalisco, desde el ayuntamiento de Guadalajara se insistió en que

Aunque la semana pasada la Secretaría de Cultura declaró este tipo de paseo tradicional como patrimonio de Jalisco, desde el ayuntamiento de Guadalajara se insistió en que “es inminente” la transición de carruajes tirados por caballos a vehículos eléctricos/Fotos: Archivo Página 24 y Francisco Tapia

A pesar de que calandrieros señalaron la semana pesada que continuarán peleando porque los vehículos jalados por caballos permanezcan en la ciudad, la autoridad municipal seguirá firme con la decisión de migrar a las calandrias eléctricas a fin de terminar con el maltrato animal, reiteró Enrique Ibarra Pedroza, alcalde interino de Guadalajara.

La semana pasada, choferes y dueños de calandrias tradicionales expresaron en rueda de prensa que seguirían en la batalla, luego de que la Secretaría de Cultura de Jalisco declarara como patrimonio cultural los carruajes jalados por caballos, con acciones entre las que se anunciaron el pedir al municipio un terreno aledaño al Parque Morelos para la creación de caballerizas.

Sin embargo, para el municipio de Guadalajara las acciones ya están hechas, por lo que no hay nada que hacer al respecto, pues los vehículos eléctricos permanecerán y los tradicionales no, ya que mencionada declaratoria no es vinculante.

“Ese es un tema para nosotros ya resuelto, ya hay una nueva forma de expresión cultural de las calandrias que fue aprobada unánimemente por el pleno del ayuntamiento, además ha quedado acreditado por los propios usuarios o en sondeos de la opinión pública la bienvenida que la gente dio a la nueva forma de calandria en donde deja de practicarse un maltrato a seres vivos”, refirió Ibarra Pedroza.

Pese a que calandrieros tradicionales expresaron en su momento que la declaratoria sólo es el primer paso, Ibarra Pedroza reiteró que al no ser vinculante u obligatoria, no tendrá efectos coactivos para el gobierno municipal.

También y ante los señalamientos de calandrieros, sobre cómo la yegua que dio a luz en el Parque Morelos la semana pasada tenía 4 años y no 8, y sí contaba permiso, contrario a lo que dijo la autoridad municipal, Ibarra Pedroza lo negó al señalar que lo único que se evidenció con lo ocurrido fue la consecuencia del maltrato animal que se suscita en equinos.

“Quedó evidenciado uno de los efectos del maltrato hacia los animales. Imagínense, un ser vivo sometido al estrés, sometido al asfalto, al concreto, a la estridencia del parque vehicular tan extenuante y parir trabajando, es inconcebible que haya esa insensibilidad”.

Por ello, el emecista los llamó a acogerse a los beneficios que trae esta nueva forma de trabajo, pues el que se declarara a las calandrias tradicionales como patrimonio cultural no implicará un cambio en lo que ya fomentó la autoridad municipal.