Prefieren subirse a las que aún son jaladas por caballos
Por Rafael Hernández Guízar

Calandrías eléctricas, más modernas y ecológicas, pero menos románticas… (Foto: Cortesía)
Que las calandrias en Guadalajara ya no tienen chiste porque no traen caballo, son carritos eléctricos a los que los turistas prefieren no subirse.
Ayer, tras una denuncia ciudadana que llegó a la redacción de Página 24, acudimos al centro de la ciudad para verificar y preguntar cuál es la percepción de la ciudadanía en torno a esta situación: la ausencia de los caballos en la mayoría de las calandrias que aún ofertan sus servicios en el primer cuadro de Guadalajara.
Constatamos que la mayoría de los turistas prefieren subirse a las que aún son jaladas por caballos, mientras que las eléctricas –que cobran menos por el paseo- son despreciadas.
“No pues si el chiste es el caballo, es ir oyendo como suenan los cascos del caballo, para un carro eléctrico pues mejor me subo yo a mi carro y le doy”, dijo Rubén, del estado de Veracruz, que está vacacionando en Guadalajara.
“A mí me encantan, y desde que estaba chavillo que nos traían de vacaciones acá con la familia, siempre me llamaron mucho la atención porque allá no hay, no como esto, y es una lástima que se acabaran porque dicen que ya les queda poco para que las quiten definitivamente”, agregó.
Al igual que este ciudadano, muchos otros, incluso extranjeros, aclararon que lo tradicional del centro de Guadalajara eran las calandrias: “En mi país sí hay, pero no son como estas, acá te puedes subir y dar un paseo y allá no, esto es algo muy especial y se lo acabaron, me da mucha pena ese caso”, dijo Bryan, un turista que está en Guadalajara proveniente de Inglaterra.
En tanto, existe pugna entre los choferes de estos carruajes de alquiler. Algunos apoyan la medida impuesta por el alcalde con licencia y gobernador electo, Enrique Alfaro Ramírez, quien decretó la salida de los carruajes jalados por caballos tras considerar que había maltrato animal.
