Choferes de Uber protestan y llaman cobarde al gobernador por “no dar la cara”

Muchos no se acercaron a la Secretaría de Movilidad porque la empresa supuestamente resolvería la situación, y otros porque piden requisitos absurdos y personales, como una captura de pantalla con la cantidad que ganan, además de un pago de más de mil 700 pesos

Por Francisco Andalón López

Cientos de operadores de Uber se manifestaron afuera de las oficinas de la Secretaría de Movilidad para exigir el cese de los embates de agentes viales contra quienes no se registraron ante el gobierno/Fotos: Francisco Andalón López

Cientos de operadores de Uber se manifestaron afuera de las oficinas de la Secretaría de Movilidad para exigir el cese de los embates de agentes viales contra quienes no se registraron ante el gobierno/Fotos: Francisco Andalón López

La Secretaría de Movilidad (Semov) ha retenido a más de 150 vehículos pertenecientes a Empresas de Redes de Transporte por haber incumplido con la ley y el reglamento de movilidad por no haberse registrado a tiempo, pese a que se lanzaron varias convocatorias para cumplir con el requisito, la primera el 8 de diciembre de 2016 y la segunda el 3 de febrero del año pasado y en ambos casos se otorgaron prórrogas.

Ante estas medidas de la Semov, desde el lunes los operadores de estas empresas, principalmente de Uber, se han manifestado en contra de lo que han llamado una cacería y hasta mostraron algunos documentos de las cosas que les piden para poder registrarse y ante las complicaciones de obtenerlas, es que han optado por incumplir con el requisito.

Según la hoja que fue mostrada a Página 24, se requiere botiquín de primeros auxilios, cables pasacorriente, cruceta para cambiar la llanta, extintor, fantasmas o lo que es lo mismo, triángulos de advertencia o seguridad, gato, guía Roji o mapa de la ciudad, lámpara de mano, llanta de refacción, proveer al vehículo de silla para infante y que el vehículo no esté polarizado.

Además de ingresar a la cuenta partner de Uber, en el caso de los socios de esta plataforma, que no es otra cosa sino un resumen de ganancias y realizar una captura de pantalla, algo a lo que se oponen, así como otro tipo de documentos como comprobante de domicilio, factura del vehículo y realizar un pago de mil 751 pesos.

“Nosotros estamos pidiendo como tal que nos den la facilidad, sí para registrarnos, el apoyo de nuestra plataforma entre comillas, que todo el tiempo se ha lavado las manos y no hemos recibido apoyo mínimo de ellos”.

“Aristóteles, da la cara” y “no más impuestos, queremos respaldo de Uber” fueron dos de las muchas cartulinas que conductores del servicio ejecutivo tenían para mostrar su inconformidad. El gobernador se asomó a su cuenta de Uber sólo para señalar que seguirían los operativos

“Aristóteles, da la cara” y “no más impuestos, queremos respaldo de Uber” fueron dos de las muchas cartulinas que conductores del servicio ejecutivo tenían para mostrar su inconformidad. El gobernador se asomó a su cuenta de Uber sólo para señalar que seguirían los operativos

“Ellos en sus correos hacen mención que nos abstengamos de irnos a registrar, que ellos se van a encargar del registro, que ellos van a hacer todo, que no nos preocupemos, tanto fue así que esto lleva ya un año casi dos que se autorizó la ley y Uber nos estuvo diciendo que nos mantuviéramos que no tenía problema, que ellos estaban en negociaciones y jamás hicimos el amparo por eso”, señaló José Luis, un representante de los conductores.

Ayer acudieron a las inmediaciones de la Secretaría de Movilidad, en donde por momentos bloquearon el cruce de Prolongación Alcalde y Circunvalación, como medida de presión para que cesen los operativos en su contra, pero esto no va a ocurrir, de acuerdo con Marco Antonio Castañeda, comisario de la Policía Vial.

“Ya tuvieron ellos dos años para que se regularizaran en Secretaría de Movilidad, por conducto de su empresa que son las aplicaciones”.

A través de sus redes sociales, Aristóteles Sandoval Díaz, gobernador del estado, defendió los operativos y hasta criticó que la calidad del servicio se ha reducido, como por ejemplo, los choferes ya no son atentos ni se bajan a abrir la puerta, no ofrecen ya agua como lo hacían en el pasado y los vehículos ya ni siquiera son de modelos recientes.