Hacen torres departamentales sin medidas de prevención

Se desentienden de las medidas de seguridad con las que deben contar, esto pese a que el Reglamento de Gestión del Desarrollo Urbano de Guadalajara exige una serie de condiciones

Por Francisco Andalón López

Las autoridades sólo actúan cuando el daño está hecho, dejando a los ciudadanos a su suerte y a los desarrolladores a sus anchas, construyendo por doquier y sin garantizar la integridad de quien tenga la ocurrencia de pasar por el lugar/Fotos: Francisco Andalón López

Las autoridades sólo actúan cuando el daño está hecho, dejando a los ciudadanos a su suerte y a los desarrolladores a sus anchas, construyendo por doquier y sin garantizar la integridad de quien tenga la ocurrencia de pasar por el lugar/Fotos: Francisco Andalón López

Mantenerse seguro en las inmediaciones de las obras de construcción de diversa índole es responsabilidad únicamente de peatones y automovilistas o al menos eso es lo que pretenden algunas constructoras, quienes se desentienden de las medidas de seguridad con las que deben contar pese a que el Reglamento de Gestión del Desarrollo Urbano de Guadalajara establece las condiciones a seguir.

Uno de estos casos está en la torre departamental que se construye sobre la calle de Arcos en su cruce con avenida Niños Héroes, en donde los letreros indican que los peatones deben seguir su paso sin detenerse, y en el caso de los automóviles es responsabilidad de sus dueños dejarlos en la zona con el riesgo de que les caiga material.

Según la normatividad municipal, es obligación de los ejecutores de las obras colocar dispositivos de protección o tapiales sobre la vía pública para evitar situaciones de riesgo para los transeúntes, pero esto es algo que no importa a los desarrolladores, por lo que no hay ningún tipo de protección y las personas están a expensas de que les caiga material.

Este incumplimiento llega a tal grado que ni siquiera en la remodelación del edificio del gobierno del estado que se ubica en 16 de Septiembre y La Paz, se cuenta con una zona peatonal segura, lo que implica un riesgo, sobre todo para quienes transitan por la calle Manzano, en donde la banqueta que pasa por un costado de edificio en remodelación simplemente ha desaparecido.

Cínicos: los letreros indican a los peatones que “por favor” sigan su camino sin detenerse, y en el caso de los automóviles es responsabilidad de sus dueños dejarlos en la zona, con el riesgo de que les caiga material de la obra en proceso

Cínicos: los letreros indican a los peatones que “por favor” sigan su camino sin detenerse, y en el caso de los automóviles es responsabilidad de sus dueños dejarlos en la zona, con el riesgo de que les caiga material de la obra en proceso

“Esto es un caos en toda la ciudad, tenemos varias construcciones en diferentes puntos y ahora para acabarla de amolar aquí en plena avenida La Paz y 16 de Septiembre, contamos con eso de que nos hacen bajar a la calle, la verdad sí es un foco de peligro para todos los que estamos caminando por aquí, la verdad que esas barreras qué nos cubren y luego los camiones pasan todos locos”, lamentó Carmen Flores, una peatón asidua a esta zona.

“Además de esta parte al momento de cruzar las calles es un descontrol, digamos que aumenta el peligro”, indicó Eduardo Díaz.

Para evitar que la gente pase cerca de la obra, lo que se previó en este punto fue hacer que la gente camine por el arroyo vehicular, algo que está prohibido en el reglamento, en donde sólo se establece la posibilidad de ampliar de manera provisional la banqueta, sin que sea menor a un metro, pero no dice que la ampliación debe ser sobre la calle.

Para el investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Sergio Carmona Ruvalcaba, este tipo de irregularidades deberían ser supervisadas por la dirección de obras públicas, pero esto no es algo que interese, puesto que además, el reglamento no ha sido actualizado en su totalidad desde hace más de 20 años.

“Y Protección Civil revisa y se tiene que cumplir puntualmente con lo que se establece, tanto en que haya salidas de emergencia, que haya rutas de evacuación, que haya los espacios suficientes para poderse concentrar y en un momento dado desalojar en caso de un sismo, no nada más son metros de construcción, sino también se tienen que cumplir con los procedimientos de protección a las personas”.

La autoridad sólo reacciona cuando el daño ya está hecho, como en la construcción que se ubica sobre Niños Héroes y calle La Cauda, en donde el apalancamiento tras la excavación provocó el movimiento de tierras y que ahora podría provocar algún hundimiento de consideración, por lo que se acordonó la zona y el paso peatonal está impedido.