En peligro, habitantes de la ladera de 120 km que se ubica a lo largo de la Ribera de Chapala

Director de Protección Civil del estado recomienda a los habitantes de la zona baja construir un muro que resguarde sus viviendas y esperar que una nueva avalancha no acabe con sus bienes

Por Francisco Andalón López

El fraccionamiento Senderos del Lago no debería estar construido en la parte alta de la ladera, considera el director de la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos, Trinidad López/Foto: Francisco Andalón López

El fraccionamiento Senderos del Lago no debería estar construido en la parte alta de la ladera, considera el director de la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos, Trinidad López/Foto: Francisco Andalón López

En riesgo de deslave, así es como se encuentran los habitantes que viven en la ladera que se ubica a lo largo de la Ribera de Chapala, consideró Trinidad López Rivas, director de la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos, luego de la avalancha que se registró el jueves 12 de julio y que al ingresar a un fraccionamiento de 270 casas dejó afectaciones en 24 viviendas.

Según el funcionario estatal, la tierra de la ladera ya no tiene capacidad de infiltración, por lo que una lluvia fuerte podría provocar que algún pedazo de ésta se debilite y por el peso de la vegetación caiga y ponga en riesgo también a los pobladores de la zona baja, por lo que la recomendación para ellos es construir un muro que resguarde sus viviendas y esperar que una nueva avalancha no acabe con sus bienes.

“El peligro es ese fenómeno hidrometeorológico, si cayera una tormenta fuerte en cualquier parte de esa cordillera que es 120 kilómetros, se puede presentar el mismo problema, de ahí que alertamos a toda la población que permanezcan alertas para que sepan qué hacer en caso de que se presente una tormenta importante en la parte alta del cerro”, indicó López Rivas.

En conferencia de prensa en la que estuvo presente Página 24, López Rivas indicó que la zona en donde se construyeron estas viviendas implica un riesgo latente, puesto que se ubican en la parte alta de la ladera para tener una vista del lago de Chapala, pero que no deberían estar ahí tantas casas.

La mañana del jueves, una tromba provocó el desgajamiento del cerro Ocote, en la comunidad de San Juan Cosalá en la Ribera del lago de Chapala, provocando afectaciones en alrededor de 24 viviendas del fraccionamiento Senderos del Lago, sin registro de pérdidas humanas aunque sí múltiples afectaciones materiales.

La Secretaría de la Defensa Nacional activó el plan DNIIIE y comenzó con el apoyo para el retiro de piedras y lodo de las casas afectadas en coordinación con la Unidad Estatal de Protección Civil, la municipal de bomberos de San Juan Cosalá y también se contó con el apoyo de Protección Civil de Guadalajara, algo que destacó Ernesto Molina, mayor de la Quinta Región Militar: “Ahorita tenemos un efectivo de tres jefes, cinco oficiales y 143 de tropa, son los que están participando en éste momento; (no tenemos) ninguna pérdida humana, nada más son cuestiones materiales y de algunas casas dañadas”.

De acuerdo con los servicios en los que ha participado Trinidad López, en 1973, cayó una tromba que provocó un deslave que dejó 23 muertos en esta zona; 11 años después ocurrió algo similar en San Juan Cosalá, con dos muertos y en 2007, en Jocotepec, también se registraron dos muertos.