Hay cosas más apremiantes, critican ciudadanos

La escultura “Reminiscencia”, recientemente develada en las inmediaciones del puente atirantado “Matute Remus” forma parte del polémico programa de arte urbano de la administración emecista; para muchos, se debe utilizar el dinero del pueblo en atender problemas urgentes y no en esto

Por Francisco Andalón López

La escultura “Reminiscencia” es otra de las millonarias obras de arte del programa de arte público que inició Enrique Alfaro Ramírez como alcalde de Guadalajara, y como las anteriores, ha sido arduamente criticada por el derroche de recursos públicos, a expensas de solucionar cuestiones más importantes/Foto: Francisco Andalón López

La escultura “Reminiscencia” es otra de las millonarias obras de arte del programa de arte público que inició Enrique Alfaro Ramírez como alcalde de Guadalajara, y como las anteriores, ha sido arduamente criticada por el derroche de recursos públicos, a expensas de solucionar cuestiones más importantes/Foto: Francisco Andalón López

Divide opiniones entre los habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) la instalación de la nueva escultura gigante denominada “Reminiscencia”, que estará como una obra de arte que dará la bienvenida a los visitantes de este punto del estado, en una de las atracciones de arquitectura para los turistas, las inmediaciones del puente atirantado “Matute Remus”.

Página 24 realizó un sondeo para conocer el punto de vista de los habitantes; algunos consideraron como negativa su instalación, puesto que no se ve en ciertos puntos por la obra arquitectónica, mientras que otras personas consideraron que existen otras necesidades más apremiantes para que se invierta el dinero de los tapatíos.

“De hecho no, no se ve nada bien allí, la verdad está muy fea, pero no se ve bien, de hecho no la había visto, sí no la había visto”, indicó Elvia Carrillo, quien caminaba sobre Lázaro Cárdenas y se dirigía hacia López Mateos.

“Yo creo que está mal, porque no son cosas que deberían de estar, algo que realmente le ayude al pueblo, que le ayude a uno, que lo instruya a uno en algo, pero el gobierno hace lo que quiere”, criticó Carlos Figueroa.

Para otras personas, esta es una decisión adecuada, puesto que se trata de realzar otros aspectos de una de las ciudades más importantes del país, además de considerar que si esta escultura no daña las creencias de la gente, no debería de haber complicación alguna.

“La verdad no sé muy bien qué sea, pero bueno, si no daña a las personas, en su… ¿cómo lo puedo decir? en su criterio pues, pues está bien, no sé realmente que sea, una cabeza o algo así”, indicó Azalia.

Esta escultura forma parte del programa de arte público que inició Enrique Alfaro Ramírez como presidente de Guadalajara; se ubica sobre Lázaro Cárdenas, al transitar de poniente a oriente, entre Lorenza y López Mateos y su creador es el escultor Rafael San Juan, quien optó por hacer una cara de una mujer adornada con flores y cuyo peso ronda las cinco toneladas, además de medir nueve metros de altura.

Este programa ha generado voces a favor y en contra, aunque la escultura que más debate ha generado es la de “Sincretismo”, que se encuentra sobre el camellón de Federalismo, en su cruce con Hospital y que se trata de una superposición de la virgen de Guadalupe y la diosa Coatlicue, que ha generado una cantidad considerable de manifestaciones y todavía ayer se tuvo la última, con la exigencia a Enrique Ibarra, presidente municipal interino, de que sea retirada.