“Puras pinches mentiras” de Alfaro, “otra vez se inundó”
“Nos había dicho que ya no iba a haber más inundaciones, así cómo le vamos a creer, así no vamos a votar por él”; reclaman los afectados que Enrique Alfaro les dé la cara
Por Rafael Hernández Guízar

“Antes estábamos muy contentos porque le creímos (A Enrique Alfaro), creímos en verdad lo que nos dijo, que no se iba a inundar, y nada, fue todo una mentira. Hubiera visto como se metió el agua con mucha fuerza y ni cómo poder pararla, aquí todos salimos afectados, unos más que otros”, reclamó la señora Elvia Rosales, una de las vecinas de la zona afectada/Fotos: Francisco Tapia
Las obras de ampliación del vaso regulador del Parque El Deán son un fracaso, sí se inundó toda la zona y los vecinos se dijeron muy “encabronados” con el alcalde de Guadalajara con licencia y candidato al gobierno estatal por MC, Enrique Alfaro Ramírez.
Tras la lluvia que azotó la ciudad capital el pasado jueves, el nivel del agua subió en algunos puntos casi un metro de altura, lo que ocasionó la pérdida de menaje de casa para decenas de familias, que arremetieron en contra del funcionario, quien les prometió que tras la fuerte inversión que se hizo en la obra no habría más inundaciones en sus comunidades.
“Puras pinches mentiras, otra vez se inundó, y Alfaro nos había dicho que ya no iba a haber más inundaciones, así cómo le vamos a creer, así no vamos a votar por él, quién nos va a pagar a nosotros lo que ya perdimos”, dijo la señora Elvia Rosales, una de las vecinas de la zona quien nos permitió el acceso a su vivienda y constatamos que en efecto, perdió su sala, el comedor, ropa, las camas y hasta documentos.
“Antes estábamos muy contentos porque le creímos, creímos en verdad lo que nos dijo, que no se iba a inundar, y nada, fue todo una mentira. Hubiera visto como se metió el agua con mucha fuerza y ni cómo poder pararla, aquí todos salimos afectados, unos más que otros”, agregó.
Y es que al recorrer la zona, fuimos testigos de cómo en la mayoría de las casas el agua entró con todo tipo de desechos que echaron a perder el menaje y todo lo que encontró su paso.
“Así ni cómo le vamos a hacer, ni modo que los dejemos secar y así nos acostemos, usted se acostaría en el colchón lleno de agua sucia, si lo que trae es hasta excremento, porque hasta el agua del drenaje se salió por el escusado. Y claro, que como él no vive aquí, pues de seguro ni le importa. Porque así como vino y nos juró y nos perjuró que no iba a haber inundaciones, así debería de venir y comprarnos nuevo todo lo que perdimos”, exigió Elvia Rosales.
Y siguió: “En lugar de andar haciendo campaña y gastarse todo ese dineral, debería de venir y gastar aquí, porque una cosa sí le digo, no vamos a votar por él porque nos engañó, vaya usted a saber si se gastó de a de verás (sic) lo que dicen que se gastaron”, sentenció.
El olor a humedad es penetrante en aquel lugar.
Medios de comunicación acudieron a verificar la situación que viven los vecinos, y la queja es generalizada; no podían creer que se inundaron de nueva cuenta, toda vez que habían fijado sus esperanzas en que las obras del ayuntamiento de Guadalajara podrían haber evitado la catástrofe.
El proyecto final fue ejecutado por el Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) y el ayuntamiento tapatío, sin embargo, no de la forma adecuada, según lo habían advertido investigadores de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
En varios informes de las investigaciones realizadas por los académicos, se advirtió que no sería suficiente y que se requería una obra distinta a la ejecutada, algo que fue desatendido por el ayuntamiento y el organismo regulador del agua.
Las consecuencias, que son evidentes, fueron lamentadas por los vecinos, quienes esperan que el apoyo que se les ha prometido ahora sí llegue, no como en el pasado, que jamás se les dio para reponer el menaje de casa.
