Obras desquician a peatones, automovilistas, comerciantes…

La construcción de la línea 3 del tren ligero sumada a la peatonalización de avenida Alcalde generan estrés colectivo entre los tapatíos, pues día con día y a todas horas se vuelve más complejo siquiera cruzar de un extremo a otro las calles

Por Rafael Hernández Guízar

Los cierres de calles en el centro de Guadalajara causan daños económicos y estrés colectivo, lamentaron ayer comerciantes y vecinos del primer cuadro de la ciudad.

Y es que la mayoría de las calles que cruzan la avenida Alcalde han sido cerradas a la circulación como parte de las obras de peatonalización de la misma avenida así como por la construcción de la línea 3 del tren ligero, lo anterior ha causado un caos vial entre quienes acuden al centro de la ciudad capital.

“Es una chinga, ya no se puede pasar por ningún lado y lo peor es que no sabes ni cuándo esté cerrado ni cuan­do esté abierto, por ejemplo,

la de Garibaldi, está cerrada y luego la de Angulo y así, es un desmadre, la de Prisciliano Sánchez, no sabes qué desma­dre se hizo por los camiones que ya no podían pasar no en serio que se hace un caos, se quieren agarra a golpes por­que se desesperan todos por­que quieren pasar, es espan­toso”, dijo Raúl Jiménez, uno de los vecinos de esta zona de la ciudad.

“A veces ni ganas dan ya de vivir aquí, antes era la cosa más bella porque podías pasear y ni carro necesitabas, ahora menos lo necesitas porque ya no lo puedes ni sacar, ya no se puede ni caminar, no puedes pasar vaya ni al otro lado de la calle y eso ya está terrible, además también aumentó la delincuencia porque no pasa la patrulla pero sí los motorrato­nes esos que son unos cabrones que parece que hasta la policía los protege, indicó.

“Es que es increíble, ya de que ves que viene alguien en moto o en bicicleta ya me­jor te la piensas y no sabes si sacarle la vuelta o qué hacer porque sabes que algo puede pasar y si te toca la de malas (que te asalten) pues se pone grueso porque si le hablas a la policía se tardan años en venir, fácil como una hora sí se pueden tardar y están aquí enseguida”.

Por cierto que los proble­mas de vialidad han afectado también a los negocios esta­blecidos, ya que las ventas han bajado ante la falta de clientes, pues muchas perso­nas han optado por dejar de ir al mismo centro ya que circu­lar por el sitio es cada día más complejo.