Aunque especialistas se mantienen alerta
Por Elizabeth Ríos Chavarría

Los ciclos de los volcanes Ceboruco y Nevado de Colima han llegado a su límite, por lo que se debe estar alerta a pesar de que los mismos ciclos no son tan exactos/Foto: Cortesía
Aunque no existen riesgos por el momento de actividad en los volcanes de Jalisco, Colima y Nayarit, el Nevado de Colima y el Ceboruco han llegado a un punto en donde el ciclo de inactividad en el que han permanecido los últimos cien años se puede alterar, señalaron expertos de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
Pese a que no se espera actividad volcánica de cuidado, la UdeG en colaboración con la Unidad de Protección Civil y de Bomberos del Estado cuentan y trabajan en una red de estaciones de monitoreo a fin de anticipar cualquier eventualidad o riesgo en la materia.
“Con la instrumentación sísmica y la cobertura que tenemos en este momento, no hay ningún indicador que diga que se aproxima un evento eruptivo importante ni en el Volcán de Colima, ni en el Ceboruco”, aseguró Francisco Javier Núñez Cornú del Centro de Sismología y Vulcanología de Occidente.
Sin embargo, Carlos Suárez Plascencia, jefe del departamento de Geografía en el CUCSH, detalló por su parte que como los ciclos de los volcanes Ceboruco y Nevado de Colima han llegado a su límite, sí se debe de estar alerta a pesar de que los mismos ciclos no son tan exactos.
“El Volcán de Colima presente cierta ciclicidad cada 100 años, tiene actividad fuerte, eso implica emisión de flujos piroclásticos, cenizas y derrames de lava. En los últimos 500 años ha estado esa constante de cada 100 años un evento importante, y ya pasó la época del ciclo. Estamos en la etapa de que en cualquier momento puede ocurrir esa actividad, por eso la importancia del monitoreo y los planes operativos. El Ceboruco tiene recurrencia de 127 años aproximadamente, y también está sobre ese tiempo”, expresó.
En cuanto al Volcán de Colima, Núñez Cornú explanó que éste ha registrado actividad similar a la del año pasado. De acuerdo al especialista, de repente se ha presentado algún flujo, columnas eruptivas o flujos piroclásticos, dependiendo de la velocidad con que se presente el pulso de magma o lava.
“Como está abierto el volcán, sísmicamente produce pocos temblores, no es fácil identificarlo, tampoco el peligro o riesgo es tan alto. Si se respetan las zonas de exclusión no vamos a tener ningún problema de daños o riesgos, por eso se hacen los mapas de riesgo. En caso de alguna erupción en fase mayor, por la experiencia que tenemos en Latinoamérica u otros volcanes del mundo, podremos anticiparla y nuestro contacto directo con las unidades de Protección Civil nos permitirán tomar acciones para mitigar estos riesgos”.
