Nadie pasa por la zona, tampoco hay seguridad, lamentan

Ni el estado, ni la federación y menos los ayuntamientos han sido capaces de darles ningún tipo de ayuda a los comerciantes asentados en esta avenida

Por Rafael Hernández Guízar

Locatarios de esta parte de Guadalajara criticaron que primero fue la falta de clientes lo que condujo al quebranto económico; de ello surgió la inseguridad que también se detonó por el pésimo alumbrado público/Fotos: Francisco Tapia

Locatarios de esta parte de Guadalajara criticaron que primero fue la falta de clientes lo que condujo al quebranto económico; de ello surgió la inseguridad que también se detonó por el pésimo alumbrado público/Fotos: Francisco Tapia

Al borde de la ruina se encuentran comerciantes de la avenida Revolución en los límites de Guadalajara y San Pedro Tlaquepaque, denunciaron ayer los afectados.

Se trata de los daños que han sufrido por la obra de construcción de la línea 3 del tren ligero, tras los cierres de la avenida principal y la falta de servicios que se ha derivado de esto, un problema en donde ni el estado, ni la federación y menos los ayuntamientos, han sido capaces de darles ningún tipo de ayuda según se dijo.

Adriana Hernández, una de las locatarias indicó que un problema les llevó a otro, primero fue la falta de clientes que condujo al quebranto económico, y luego la inseguridad que se detonó por el pésimo alumbrado público.

“Falta seguridad, y que ya se acabe esto del tren porque definitivamente sí está afectando, no hay ni gente, sí está afectando. Yo antes vendía bien y ahora no, fácil bajó al 50 por ciento”, dijo.

–¿Y de la seguridad?

–Pues hasta ahorita a mí no me ha tocado, pero a mis compañeros sí, sí les ha tocado que los asaltan y a plena luz de día.

–¿No pasa la policía?

–Pues sí pasa pero se hacen güeyes. De hecho el otro día le reporté  a unos policías que vienen aquí a comer, que vi como le robaron a un muchacho el celular y hasta me fije en las placas  y no hicieron nada, ni por anotarlo, ellos me dijeron ´ah sí´, y nada, no hicieron nada.

Aprovechó Página 24 para mandar un mensaje al gobernador del estado Aristóteles Sandoval: “Que ya no se hagan güeyes, que ya terminen esto para que haya más movimiento aquí porque nos estamos yendo a la ruina”.

Por su parte, Jorge Tinoco, otro de los locatarios de la zona, sentenció que simplemente, sus ventas bajaron de forma radical: “Muchísimo, yo creo que nos ha afectado hasta en 90 por ciento, antes estaba lleno y ahora, prácticamente está solo. Ya no pasa ni gente ni carros”, dijo.

–¿Y la seguridad?

–Pues pésimo, en la noche está oscuro completamente, ni gente se anima a pasar ya por aquí, ahora tenemos que cerrar mejor a las cinco de la tarde porque se pone muy solo y no hay ni alumbrado ni nada.

–¿Qué mensaje le da a las autoridades?

–Que ya se den prisa para que se abra la avenida Revolución y que nos apoyen con dinero para pagar sueldos y poder capitalizarnos, porque aquí no ha venido nadie a entregarnos ninguna ayuda y sí necesitamos que nos ayuden, ya no podemos.

Al recorrer la zona es evidente el grado de abandono que en efecto las autoridades han mantenido, mismo que va desde las deficiencias en el alumbrado público hasta la falta de patrullaje y suciedad de la zona.