“Así de dura está la inseguridad”, lamentan tapatíos
Además de que el ayuntamiento no repone estas piezas, el problema radica en que cualquiera –niño, anciano o mujer– puede pasar sin fijarse, caer y hacerse severo daño
Por Rafael Hernández Guízar

En algunos de los boquetes que dejan los rateros, vecinos han puesto tablas o pedazos de enseres para advertir a los peatones sobre el riesgo; en otros casos está el agujero en plena banqueta, sin que estos riesgos importen al gobierno de Guadalajara/Fotos: Francisco Tapia
Aumentó el robo de tapas de alcantarillas y registros en el centro de Guadalajara, lamentaron los vecinos del primer cuadro tapatío.
Y es que en recientes días se ha disparado la cantidad de tapas que hacen falta sobre la banqueta, lo cual genera un problema mayúsculo para la ciudadanía, ya que les expone a caer y causarse daño.
“Pues que está de la fregada esto porque si vas caminando por ejemplo y no te fijas, es seguro que te caes y hasta te andas fracturando algo”, dijo Rubén López, uno de los vecinos inconformes que solicitó la presencia de Página 24.
“No sé si es que se los roben de día o de noche, pero lo que sí nos queda muy en claro es que hay un problema no sólo de seguridad muy fuerte sino también social, porque esto nos habla de que hay total desinterés de la misma gente por cuidar el entorno y entonces aunque pase la patrulla pues va a seguir; lo que se necesita es que haya mano dura contra los que hagan estas cosas y que no se permita una sola, que no se le pase a nadie, porque los delincuentes que se roban esto si los arrestan duran unas horas en la cárcel y entonces salen y de nuevo hacen lo mismo, porque saben que sus actos no tienen consecuencias”.
Tras dar un recorrido por la calle Pavo, constatamos dos grandes peligros; uno de estos se ubica en las afueras de un domicilio particular al cruce con la calle López Cotilla, donde justo al salir de la finca está una tapa de registro que ha sido removida y que al momento tiene sólo un madero encima para evitar que la gente caiga en este lugar.
El otro se ubica a dos calles, por la misma vía, Pavo, entre Prisciliano Sánchez y la calle Miguel Blanco; se trata de una alcantarilla que se robaron y que ha sido cubierta con un ventilador y la carcasa de una televisión vieja encima para evitar que la gente caiga al momento de pasar.
Cabe señalar que en estas vialidades hay una evidente falta de alumbrado público que hace que las personas no puedan advertir de estos peligros al momento de pasar.
El llamado de los vecinos, fue para su alcalde Enrique Ibarra Pedroza al que conminaron a incrementar la vigilancia en el primer cuadro de la ciudad, so pena de seguir viviendo entre problemas como estos que si bien son pequeños para algunos, para estas personas representan un grave conflicto.
