“Amagan con quitarnos del Parque Morelos”, se quejan ante la CEDHJ
No pasa un día en que no lleguen agentes de la fiscalía estatal o de la policía de Guadalajara para incomodarlas cuando hacen su trabajo; incluso uniformados les han quitado dinero y celulares a ellas y a sus clientes, como forma de intimidación; exigen mayores medidas cautelares
Por Francisco Andalón López

Faltaba más: Luego de quejarse por intimidación ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos, una prostituta del Parque Morelos y sus compañeras han sufrido mayor hostigamiento por parte de policías. Por esto, acudieron a ampliar la queja como forma de proteger su integridad/Foto: Francisco Andalón López
Un grupo de trabajadoras sexuales que laboran en las inmediaciones del Parque Morelos acudió a las instalaciones de la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ) para ampliar la queja interpuesta el jueves 3 de mayo con la intención que cese el hostigamiento del que han sido objeto presuntamente por policías municipales y elementos de la Fiscalía General del Estado (FGE).
De acuerdo con una de las quejosas, de nombre “Bere”, desde que interpuso la queja, ha sido directamente hostigada hasta por policías investigadores, quienes la han llegado a buscar directamente al Parque Morelos para saber cuáles son sus intenciones por este recurso interpuesto ante la CEDHJ y hasta dónde estaría dispuesta a llegar.
Aunque también recibieron la visita de la Policía de Guadalajara, cuyos elementos amagaron con llevársela detenida si no cooperaba con ellos en la revisión de las pertenencias de las mujeres que se dedican a este oficio considerado como el más antiguo de la sociedad y que según los policías, se trata de un delito.
“Muy prepotente, más que nada uno de ellos fue el que directamente, porque yo vi que a mis compañeras les quería sacarles sus cosas de sus cangureras, entonces yo me acerqué y le dije que qué estaba pasando, que eso no estaba permitido, dijo ‘no, es que ejercer la prostitución es un delito’, no, no es un delito, aquí trabajamos, estamos en la calle y podemos hacer nuestro trabajo”, y luego recibió el amago de ser retirada de la calle, pero que no se concretó.
Indicaron que acudieron de nueva cuenta dado que las medidas cautelares no fueron respetadas por la policía tapatía pese a haberse entregado de inmediato y exigieron que se emitan más y que sean más contundentes para que estas sexoservidoras puedan trabajar en la calle como lo han hecho desde hace mucho tiempo, porque ahora hasta los clientes se han visto afectados.
“Nos agarraron a mí y al cliente, nos llevaron a un predio baldío y a mí me quitaron mi dinero, porque me dijo ‘maricón traes condones, estás prostituyéndote’” y al cliente le quitaron el celular para pagarle el delito que hicimos supuestamente, pero creo que fue un robo lo que le hicieron al cliente”.
De acuerdo con Luis Arturo Jiménez, director de quejas de la CEDHJ, buscarán ampliar las medidas cautelares, aunque recordó que estas no son coercitivas, por lo que no pueden exigir un cumplimiento al pie de la letra.
“Que la comisión carece de facultades coercitivas como la tiene un juez de distrito, esto no es un amparo, es una queja, la medida cautelar no es vinculatoria, no es obligatoria para la autoridad, sin embargo las aceptan”.
Ante esta situación, las mujeres que acudieron a ampliar la queja hicieron responsable a la CEDHJ si les pasa algo por no haber actuado férreamente en su defensa.
